| El País,
12 de Septiembre de 2005
Abdallah ben Abdel Aziz, de 82 años, rey de
Arabia Saudita, ya no quiere que le besen la mano.
"HAY ALGO EN MI ESPÌRITU QUE QUIERO COMUNICARLES:
BESAR LAS MANOS ES UN ACTO QUE TODA ALMA LIBRE DEBE
RECHAZAR. NO NOS DEBEMOS REBAJAR ANTE UN HOMBRE, SOLO
ANTE DIOS."
Magnífica toma de conciencia. Más vale
tarde que nunca.
|