- ¿Es verdad que tú eres muy valiente porque
siempre estás afrontando el escándalo?
- Estoy muy contento, Alexandro, que me hayas hecho
esta pregunta. No soy "valiente". Por el contrario,
soy extremadamente miedoso. Pero debo aclararte que para mí,
miedoso no es sinónimo de cobarde ni de angustiado.
Asistí a una conferencia de Erich Fromm donde este
sociólogo expuso la diferencia entre la angustia y
el miedo. Se tiene angustia cuando no se sabe a qué
se teme. La sociedad actual es una sociedad angustiada porque
no quiere enfrentar sus problemas.
Históricamente hemos ido sufriendo muchos contratiempos
que han sido verdaderas patadas para nuestro orgullo humano.
Nos arrojaron del centro del universo probando que el Sol
no giraba alrededor nuestro. Luego supimos que el astro
rey era muy pequeño, que estábamos existiendo
en una ínfima galaxia, que éramos una mota
de polvo perdida en la inmensidad del infinito. Freud destronó
a la "razón" y nos demostró que
éramos dominados por el inconsciente. Marx nos reveló
que casi todos los problemas no tenían raíz
en el "alma", sino en la realidad económica...
el alma podía mejorar si el país tenía
una economía bien dirigida. Gudjieff, en el terreno
esotérico, afirmó que nada hacemos, que todo
no sucede; que somos máquinas... etc. La civilización
occidental sólo nos enseña a vivir, pero rehuye
enseñarnos a morir. Todo lo que tenga que ver con
desintegración o muerte es considerado negativo...
El hombre actual está angustiado. No sabe, repito,
a qué le teme. No se deja hipnotizar por miedo a
comportarse de una manera extraña, ni quiere ir al
psiquiatra porque le pueden decir lo que es y él
tiene angustia de saber qué es en realidad. Fromm
aconseja transformar esa angustia en miedo. El miedo es
el temor a algo "conocido". Un angustiado se oculta
en su concha y no lucha contra el mundo. Un miedoso sabe
quién es su enemigo y lo combate. Un cobarde sabe
quién es su enemigo pero no le presenta pelea. Un
cobarde es un ser despreciable, quizás mucho más
que el angustiado. Un miedoso es un ser positivo. Ahora
bien, un valiente, el que no teme a nada, es un inconsciente
o un idiota. Es el falso superhombre que se inmola inútilmente
sin decirse que su deber es mantenerse vivo la mayor parte
de su vida para luchar incansablemente. Es más difícil
vivir que morir...
La mayor parte de los ciudadanos, no tienen vergüenza
de su angustia porque la ocultan bajo el alcohol o los demás
narcóticos y transforman su angustia en un "patín
loco" o en una "onda formidable". Si tienen
vergüenza del miedo y se hacen pasar por héroes
(de tertulia). Se necesita humildad para decir: le temo
a mis enemigos, son fuertes, son poderosos; a veces tienen
la razón en las críticas que me hacen; pueden
dañarme, etc. Aceptando al enemigo exterior e interior...
- (soy egoísta, tengo núcleos homosexuales,
poseo un complejo de Edipo no resuelto, mi aparente inferioridad
esconde un sentimiento narcisista de supervalía,
etc) - puede entablarse con él una provechosa batalla.
Si afronto el escándalo no es porque sea valiente,
sino porque he vencido a mi angustia.
- Mira, Alexandro, yo te conozco
desde que naciste y a mí no me engañas: ¡Tú
buscas el escándalo como forma de expresión!
No te interesa la obra que produces, sino el efecto que
ella va a causar. Tratas de agredir para que te "noten".
- Tus frases, Alexandro, prueban lo que dicen los
derviches árabes: "El peor enemigo que tenemos
somos nosotros mismos". También, al agredirme
así, me demuestras que la agresión es afectividad.
Quien agradece mucho lo hace porque tiene una carga afectiva
inconsciente que no puede expresar. Estoy seguro que la
gente que odia a los negros tiene una inferioridad sexual
respecto a ellos; a estos racistas les gustaría tener
los atributos de la raza a la que persiguen. Tú me
atacas porque me quieres. Quisieras que yo fuera lo mejor
que hay en el mundo. Pero como el mundo tiene infinitos
centros y nadie puede ser el mejor, te decepcionas de mí
porque no puedo ser "héroe". Si en realidad
me amaras sanamente, me aceptarías como soy, ni muy
grande ni muy pequeño.
No intentes "mejorarme". Mejor trata de "aceptarme".
Una planta es bella aunque no de duraznos. Si a un helecho
le pides duraznos, terminas por matarlo. La hierba es bella
siempre que no le exijas flores. Todos servimos para algo
pero no todos servimos para lo mismo.
Nunca busqué el "escándalo". Producir
un escándalo en esta sociedad escandalosa es lo más
difícil que hay. Todos los artistas superficiales
han tratado de hacerlo: desde exponer un urinario como escultura
(Marcel Duchamp) pasando por colgar una red descuartizada
como decorado de Ballet (Maurice Bejart) hasta hacer pintar
a unos erizos (Dalí). La sociedad absorbe estos escándalos
formales, salen tres o cuatro artículos en los periódicos
y no pasa nada.
La única posibilidad de escandalizar actualmente
es tratar por todos los medios de no hacerlo. Tratar de
expresar la VERDAD. En una sociedad de mentirosos, la VERDAD
es escándalo. En una sociedad degenerada, la HONESTIDAD
es escándalo. En una sociedad enferman, la SALUD
es escándalo., En una sociedad hipócritamente
religiosa, el VERDADERO MISTICISMO es escándalo.
Si mis obras han escandalizado, debo sentirme orgulloso,
no del ruido que han hecho, sino de que, hiriendo, prueban
que algo tienen de verdadero.
El primer escándalo de nuestra civilización
es Cristo. Los evangelios son la historia del gran escándalo
que provocó un Dios diciendo verdades tan humanas
que fue crucificado. No ha habido una sola idea, doctrina,
arte que haya nacido tranquilamente si tenía valores.
La verdad al nacer ilumina tinieblas. Estas tinieblas se
convulsionan y agreden. Lo nuevo en cultura es sinónimo
de destrucción de otras culturas. Los que hacen el
escándalo no son los creadores, sino los perezosos
que, al no querer cambiar, se aferran a su enfermedad y
podredumbre y segregan, como lo hace un organismo, anticuerpos
para acabar con lo nuevo. Para un cuerpo enfermo, las medicinas
con como un veneno que matará a los gérmenes
nocivos. Dolor y muerte son los padrinos de cualquier nueva
vida.
- ¿Te parece justo que en pleno
siglo veinte existan pobres y ricos, mujeres con educación
inferior a los hombres, odios raciales, luchas de partidos
políticos, intolerancia religiosa, multiplicidad
de idiomas, países con fronteras, pasaportes, aduanas,
censura, matrimonio, mayoría de edad sólo
a los 21 años y no a los siete años, plan
de estudios obligatorio, mayor admiración para un
médico que un carpintero, sacerdotes que no pueden
casarse, control de natalidad no permitido, dinero, guerras,
padres que nunca han estudiado para serlo, periodistas casi
analfabetos y no universitarios, médicos comerciantes,
políticos que no han sido ni serán psicoanalizados,
burócratas que no practican yoga ni meditación
Zen, libre venta de alcohol y protección a las industrias
cerveceras, televisión dirigida por cretinos a millones
de cerebros infantiles, telenovelas escritas por señoras
degeneradas mentalmente, automóviles funcionando
a gasolina y envenenando la atmósfera del planeta,
etc?
- Nunca pensé que el mundo estuviera así.
Como soy un artista no me preocupa de la realidad. Me has
aterrado. ¡Hay que hacer algo! Por ejemplo: Inmediatamente
correr a todos los periodistas. Dejar los periódicos
reducidos momentáneamente a una escueta y pequeña
hoja informativa e inaugurar una UNIVERSIDAD DEL PERIODISMO.
Allí se les enseñará que su actividad
es una de las más importantes para la construcción
de un país. Cada letra que escriban debe ser un ladrillo
positivo para mejorar el mundo. Aprenderán la honradez
y la objetividad.
Cerrar también los canales para sanearlos de su
inmundicia. Constituir un consejo de las más altas
personalidades del país, las más evolutivas
y hacer que ellas dirijan la televisión. Ningún
simple particular tiene derecho, para lucrar, de invadir
los hogares con imágenes imbéciles. La televisión
es patrimonio del país. El pueblo tiene derecho a
una televisión humana, sana, inteligente, educativa.
Mandar al psiquiatra a todos los profesores primarios.
También a meditación yoga. Subirles el sueldo.
Ellos tienen en sus manos a la juventud... Deben por lo
tanto gozar de sueldos tan elevados como los de un cantante
de tangos o de un dueño de estacionamientos.
En fin... seguiré pensando sobre este terrorífico
tema y te iré contando lo que se me ocurra
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