En
este espacio para la creación permanente el ciudadano
de Internet va a encontrar dos propuestas referidas a lo que
ya hemos empezado a llamar novela digital.
Hallará una novela digital filmada: ZORA, y una novela
digital escrita: LA AUTOPISTA DE SHAMBALA, cuyos episodios
se irán alternando semana tras semana. Una semana un
capítulo de ZORA, y a la siguiente un capítulo
de LA AUTOPISTA DE SHAMBALA.
Tanto la novela digital filmada como la escrita están
pensadas para funcionar en la red: son hijas de la red, asumen
la red como soporte y como medio, y ya se sabe que el medio
es el mensaje, y si no lo es lo mediatiza completamente.
La novela digital filmada sigue los presupuestos de los que
desde hace años el autor viene llamando zine zen (que
también podría ser llamado cine red (o zine
rez).
POR ESO A ESTA BREVE INTRODUCCIÓN AÑADIMOS EL
MANIFESTO DEL ZINE ZEN
TAMBIÉN LLAMADO MANIFESTO DEL ZINE REZ
1.
eL ZINE ZEN ES EL CINE DE LA INMEDIATEZ y todo lo hace en directo:
sonido, montaje, configuración secuencial. 2. El zine zen puede partir del grado cero del cine, como
Barthes parte del grado cero de la escritura. No necesita otro
punto de partida. El cero. El uno. 3. El zine zen no busca pantallas gigantes, ni siquiera
busca la pantalla del televisor, que se le antoja demasiado grande.
En su humildad definitiva, y en su definitiva funcionalidad, se
conforma con la minipantalla de la red para expresarse con naturalidad.
El zine zen no es el panorama: es la pequeña ventana desde
la que se ve ese panorama. 4. El zine zen busca en la cámara digital la misma
inmediatez gráfica de la mano deslizándose sobre
el papel o sobre las teclas del ordenador. 5. El zine zen aprovecha el momento y las leyes del momento.
Puede plantearse una historia intemporal, pero toda su "escritura"
está sujeta al tiempo y a la oportunidad. Todo sirve para
narrar en el zine zen: la escritura en sí, la foto fija,
la foto en movimiento, la letra impresa, la secuencia cinematográfica,
la secuencia teatral, la secuencia novelesca, los diferentes registros
sonoros, el silencio, el ruido de ambiente, el cine mudo, el hablado,
el susurrado, el reportaje, la realidad. 6. El ojo del zine zen es un ojo que lo puede integrar
todo en su narración, evolucionando en una pantalla no
más grande que una caja de cerillas. 7. El zine zen no necesita la pantalla envolvente del cine
convencional para resultar hipnótico, justamente porque
la hipnosis no necesita el envolvimiento para llevarse a cabo:
a menudo basta con un pequeño péndulo oscilante.
La minipantalla de la red cumple esa función: en muchos
aspectos es la pantalla de la hipnosis en sí. El zine zen
va a ser un cine básicamente hipnótico que podrá
desplegarse en múltiples registros. Podrá derivar
en novela digital filmada, o en filme sin más, o en reportaje,
y hasta en película-poema y en lo que podría llamarse
poesía digital filmada. 8. En zine zen implica escribir con la cámara con
la misma inmediatez que con una pluma, y con la misma ligereza.
En el zine zen se siente el trazo, se siente al cámara.
Es un cine que está cerca de la respiración, cerca
de los ojos, cerca del cerebro, cerca del corazón. 9. El zine zen tiene poco que ver con lo que proponía
el Dogma porque carece de dogmas y porque no busca la pantalla
del cine. Ese no es su medio, ese no es su espacio. El zine zen
(el zine rez) es un cine hecho única y exclusivamente para
la red. 10. El zine zen es el cine del ritmo interior. Del ritmo
del cerebro y del ritmo del corazón. 11. En zine zen aspira a la misma inmediatez que el poeta
zen cuando está a punto de ejecutar un haiku, en parte
porque el zine zen es una forma de escritura y una forma de inmediatez.
El realizador de zine zen busca, como el poeta zen, el instante
en que aparece la idea, el instante de la luz. En cuanto la idea
aparece, su realización es inmediata, como si la cámara
digital fuese más rápida que el pincel. En realidad
lo es. 12. El zine zen sólo tiene un dogma: todo film que
tenga producción, y que por lo tanto incluya en su realización
a varios profesionales ya no es zine zen. El zine zen no tiene
producción. En el zine zen el autor, el realizador, el
cámara, el iluminador, el "ingeniero de sonido"
son el mismo ser, son el mismo yo, y todo se hace a la vez. De
ese modo el zine zen configura su "naturaleza" para
siempre. Si hay producción ya no hay inmediatez, si no
hay inmediatez y no hay zine zen.