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El
salón Valle-Inclán del Círculo
de Bellas Artes de Madrid fue el lugar donde se presentó
públicamente el poemario de Jesús Ferrero
'Las noches rojas'. Jesús estuvo acompañado
del que definió como 'el mejor poeta de su generación',
Juan Carlos Suñén, con quién
le une una relación personal y literaria larga
e intensa.
Suñén elogió la visión poética
de Jesús. Destacó la capacidad de Ferrero
para abordar la realidad del mundo desde sus poemas
sin trampa, sin personajes impuestos, y enclavó
'Las noches rojas' en el territorio de la poesía
porque "el libro es reflexión.
Dice Jesús en el libro que 'hay conciencias que
sólo se abren de noche'. La poesía es
también ese relato cuyo fin no lo encontramos,
cuyo final no es el objetivo del relato".
Suñén y Ferrero debatieron sobre la poesía,
su condición y validez. Ferrero recordó
cómo cambió la pintura por los versos
a los quince años, y cómo pasó
del verso a la prosa, pero siempre con el convencimiento
de que 'la poesía es el
género más noble. Siempre ha habido lirismo
en todas mis novelas'. Para Jesús, "la
poesía es entrar en una dimensión que
he frecuentado poco. Apenas cinco o seis veces. La poesía
es hija del arrebato; la novela, en cambio, es un ejercicio
que requiere más voluntarismo, es una alucinación
que dura más tiempo. Me siento más libre
con la poesía".
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