Los libros y los días (8) Me llamaron por teléfono desde el puente del deseo

-¿Qué has pretendido esta vez?
-Atravesar el mundo de las pasiones, las emociones, la vida, para que los personajes expresen su verdad hasta donde es posible. Hacer visibles los movimientos de sus cuerpos y sus almas. Darle a beber al lector licores dulces, amargos, ardientes, mordientes, suaves…Conducirlo por escaleras que suben y bajan. Hacerle olvidar por un momento la realidad inmediata para abocarlo a realidades más profundas y soberanas. Enfrentarlo a los núcleos fundamentales del sentimiento. Iluminar sus zonas oscuras sin que se de cuenta.
-¿Es Alexis el personaje de tu vida?
-Es uno de los personajes de mi vida. Emergió despacio, como emergen las imágenes más verdaderas y tenaces. Una noche de escalofrío vino a verme en un sueño de una intimidad sofocante y me dijo: “Rompe la campana de cristal que me cerca”. Pero no la rompí yo, la rompió él con un susurro muy suave. Ahora danza sobre el abismo con más elegancia que yo, y con más autoridad. Alexis posee el secreto de estremecimiento. Los que se acercan a él entienden lo que estoy diciendo.
-En una época en la que los lectores huyen de los libros, ¿Qué les diría para que se acerquen a El hijo de Brian Jones?
-Que rompan la campana de cristal que nos les deja respirar, que no les deja abordar en profundidad a los demás, que no les deja leer, que no les deja soñar, que no les deja vivir. La gente tiene que empezar a romper sus campanas de cristal o nos iremos todos al país de Nuncajamás. Tenemos que atrevernos a atravesar el puente de nuestro propio estremecimiento y dejar atrás el pantano negro como pretendió una vez Brian Jones, o como hacen Gloria y Julián en aquel viaje de la novela en el que entran por un agujero, salen por otro, y se miran de pronto como recién nacidos.
-¿Crees que El hijo de Brian Jones es una novela melancólica?
-Si la melancolía es sinónimo de amargura no. Nunca tiendo a escribir novelas amargas, aunque tampoco dulces. La novela tiene capítulos melancólicos, pero también tiene capítulos luminosos, que se proyectan en el lector como una radiación dirigida a la mente y al corazón. Ayer un amigo que no me leía hace tiempo me dijo: “Acabé de leer la novela a las tres de la mañana. Me notaba en otra parte a la vez que en el centro de mí mismo, flotando en un mundo de purísimas emociones, y llamé por teléfono a la persona que más quiero, más deseo y más me roba el corazón.” Pues eso, con lectores así sobran todas las explicaciones.
-Fragmento de la entrevista con Patricia Olmedo que no aparece en el blog Elhijodebrianjones-


Lo cierto que es una novela que entretiene , conforta y describe los personajes de manera genial, te da pena acabarla . Por cierto he visto ” el hijo de Brian Jones ” en el stand de libros más vendidos en el Eroski, junto al de Zafón y José Luis Sampedro entre otros , creo que su libro se leerá mucho este verano en las playas y tiene tirón para Navidad, le felicito por las ventas , la novela merece estar en el top . Bueno ahora toca leer el de Mendoza que tiene muy buena pinta y que también es un gran escritor.
Saludos
En podcast El ojo critico de RNE , Radio 1 del dia 6 de Abril ( el sueño de la reina de las hadas ) se puede escuchar la entrevista que Modesta Cruz hace a Jesús Ferrero, el podcast dura 55 minutos y la entrevista comienza en el minuto 41. Un trabajo muy bien hecho y que tiene el detalle de entrevistar a Miguel Bayón, finalista del premio Unicaja
Chao
Hola, amigos, gracias por la información. No siempre me colocan en esas listas.
La entrevista de Modesta Cruz la recuerdo con amor aunque no la he vuelto a escuchar, pero claro, se había leído la novela, y eso lo cambia todo. Normalmente los periodistas no lo hacen.
siirsi vierehen sijansa
Ayer empecé a leerla y aunque estoy en el 10 ya noto los efectos de la inmensidad.
Esta entrevista me parece sobervia, brutal.
Vuelvo a ella.
Gracias por esta joya!