Narciso huyendo de sí mismo por la noche oscura del cuerpo5 Febrero 2010

Desde que tengo noticia de Salinger, siempre he visto su actitud desde el ángulo del narcisismo por exclusión…
….y por aniquilación.
Yukio Mishima se suicidó por narcisismo: no quería ver en sí mismo lo que ya había visto en su última novela: “El deterioro del ángel”. Quería que la muerte se lo llevase con su belleza casi intacta y a la vez a punto de desmoronarse.
Greta Garbo sin embargo eligió el narcisismo de la exclusión, un poco como Salinger, y a partir de un determinado momento, cuando todo era glorioso en ella y al mismo tiempo estaba ya muy próximo el atardecer de su belleza “griega”, se convirtió en la mujer sin nombre, en la mujer errante y sin cara.
Huía de las cámaras, pero las cámaras la retrataban continuamente, a veces en situaciones muy penosas, como a Salinger.
Ese no querer verse en el espejo de los demás, en el espejo público, parece aterradoramente vinculado al narcisismo agudo. Estás obligando a los demás a que te busquen hasta en el fin del mundo, y lo justificas diciendo que sólo quieres una vida retinada como la invocada en la “Epístola moral a Fabio”.
Resulta alucinante: lo único que consiguen esos narcisistas extremos y a menudo entrañables es que alguien esté siempre narrando sus pasos clandestinos. Protagonizan la novela de un individuo que huye de sí mismo, y de su espejo en los otros, hasta el agotamiento total, hasta quedarse sin carne y sangre.
Es el problema de no querer aceptar que el mundo es un juego de espejos del que todos formamos parte.

-CURSO SOBRE LAS EXPERIENCIAS DEL DESEO: EROS Y MISOS-
Movido por la sugerencia de varios amigos por los que siento un gran aprecio, propongo un curso trimestral sobre las pasiones (y sus expresiones literarias más certeras) que se llevará a cabo bajo el modelo de un banquete, con degustación de vino y de té.
Empezaremos por el narcisismo. Un amor que va a durar toda la vida y que nos ata como ningún otro a nuestro yo y a nuestra piel.
Además del narcisismo, se tratarán en sucesivos encuentros las pasiones más determinantes de mi ensayo “Las experiencias del deseo. Eros y misos”, pero de un modo más completo y poliédrico: la idolatría, el sexo, el fetichismo, el masoquismo, la anorexia, la ansiedad, la depresión, la envidia, la venganza, el sadismo, la guerra, la pasión por el poder.
Serán doce sesiones, cuatro por mes, durante tres meses (marzo, abril y mayo). El proyecto es completamente independiente, debido a ello los que deseen participar en él y quieran información sobre precio (360 euros el curso), horario y lugar, deben ponerse en contacto conmigo a través del correo banquete.pasiones@gmail.com o de mi cuenta en Facebook (http://www.facebook.com/jesusferrero).
Más información en el post anterior ¡A vuestra salud!







