Uno de los personajes de Marcelo Bismajer afirma que no estamos hechos para la dignidad. Para ser dignos tendríamos que carecer de deseos. Marcelo Bismajer es un escritor argentino de apenas cuarenta años, con una obra muy extensa que sólo ahora empieza a conocerse en nuestro país. Sus obras hablan de la dolorida complejidad de la naturaleza humana con sus anhelos, sus desdichas y sus pasiones. “Todo lo que deseamos -escribe- en la vida es que alguien intente seducirnos: los psicólogos son un subterfugio en las pausas que nos dejan los desastres del amor”. En uno de sus relatos, una muchacha pobre, para justificar su desliz amoroso con un hombre que pertenece a una clase superior, afirma que cuando uno ha vivido bajo un techo de lata es difícil tener voluntad. “Habría que ver porque Diosito hace eso: darnos más fuerza cuando mejor estamos”. Los personajes de Marcelo Birmajer se mueven como si siempre vivieran bajo un techo de lata. Ceden a las tentaciones, se meten en líos en los que “probablemente ni Dios sabría qué hacer”, y sufren permanentemente lo que Chesterton llamó “las agonías del anhelo”. Gracias a sus cuentos volvemos a asistir a ese milagro, propio de la gran literatura, de ver relacionarse “lo que cura con lo que hiere”.