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DEVOCIÓN
POR EL BOXEO
En
el estudio de Martín Garzo hay, además de la colección completa
de todos los personajes de "La guerra de las galaxias" ("una
versión moderna de los Caballeros de la Tabla Redonda" -según
declara él mismo-), unos guantes de boxeo profesionales
que cuelgan de una estantería. Nadie sospecharía que este
tímido escritor de aire frágil y talante beatífico es un
apasionado del deporte de los puños. |
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UN
NOVELISTA CON NOSTALGIA DE POESÍA
Los comienzos de Martín Garzo en la literatura pasan por
una serie de poemas escritos en la adolescencia y desechados
en la madurez. Desde entonces, sus lecturas de poesía van
acompañadas de cierta envidia por la capacidad de decir
gran cantidad de cosas con muy pocas palabras. De hecho,
buena parte de los amigos de Martín Garzo (José Miguel Ullán,
Miguel Casado, Olvido García Valdés, Francisco Pino, Miguel
Suárez) son poetas. Con ellos ha aprendido la diferencia
entre encontrar las palabras y salir a pelear por ellas. |
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| AFICIONES
¿INCONFESABLES?
En
alguna entrevista centrada en sus gustos cinematográficos
Martín Garzo se ha permitido eludir el tono envarado de
muchos de sus colegas y declarar su afición al cine de Hollywood
(desde Spielberg hasta "Robocop" o "Terminator"). Lo cual
no quita que en uno de sus más interesantes artículos compare
"La Ilíada" con "Pulp Fiction" para rastrear cómo la violencia
moderna carece de significado psicológico y se transforma
en mero efecto de sobresalto. |
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| EL
ARTE DE LA GLOTONERÍA
Todo sea dicho: Martín Garzo tiene una extendida fama de
glotón, que él justifica con una teoría personal: "El alimento
es la manera de incorporar el mundo a ti mismo". En sus
novelas hay muchas huellas de estas "incorporaciones", argumentos
ineludibles de una peculiar sensualidad. |
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