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Esteban, un muchacho curioso, solitario, que vive
en el bosque, se encuentra un día a un anciano hambriento
al que le ofrece toda la comida que tiene. El anciano
desaparece pero deja olvidado un cofre misterioso,
donde se oculta la mano de una muchacha, con vida
propia, que pronto será una compañera inseparable
de Esteban. Los dos emprenden un largo viaje, lleno
de peripecias, para descubrir el misterio de la
mano capaz de vivir por sí misma. Y alrededor de
ésta, otras historias: la de una chica que se enamora
de un jabalí, un mercader de sueños... Un relato
sumergido en la atmósfera de los cuentos de hadas
que posee la gracia de las antiguas leyendas y la
profundidad de las grandes alegorías.

Allí
donde lo prodigioso se convierte en cotidiano se
instala este "cuento de hadas" de Martín Garzo.
Este relato fantástico, sin hadas, podemos leerlo
como un homenaje a Andersen, el autor de "La sirenita",
uno de los cuentos preferidos del autor. Pero también
como una continuación -en el motivo de la mujer
manca- de "El lenguaje de las fuentes", con la que
consiguió en 1993 el Premio Nacional de Literatura.
Esta nueva aportación a lo fantástico maravilloso
nos hace pensar en los débiles cimientos sobre los
que se sustenta ese tipo de literatura en nuestro
país. Lo que no impide que de vez en cuando aparezca
un escritor, eso sí, siempre grande, para llamar
la atención sobre el género: de Cunqueiro y Perucho
a Martín Garzo, sin que nos olvidemos de Ana María
Matute, también gran admiradora del citado escritor
danés, José María Merino o Bernardo Atxaga, al que
aquí también se homenajea, con la referencia a su
Obaba. […] Este es un libro para jóvenes y para
adultos, pero sobre todo es un texto ideal para
hacer lectores, para empezar a envenenarse con el
encanto de la ficción. En sus páginas conoceremos
la historia del mercader de sueños; la de Raquel,
que se enamoró de un jabalí blanco; la de los últimos
dodos, en cuya "mansedumbre se guardaba el secreto
del paraíso"; la de la ciudad de las mujeres mancas,
o la del médico del reino... O sea, lo que ha sido
fuente de los mejores relatos tradicionales: el
bien y el mal, el encuentro y la pérdida, el fracaso,
la amistad, el dolor, la dicha...
La historia que nos cuenta Martín Garzo no sólo
es emocionante y hermosa, y tiene los tintes de
lo verdadero, sino que también trae ecos de los
mejores cuentos fantásticos de siempre, de esos
que nos asoman a lo que hay más allá del espejo.
Fernando
Valls en "La Esfera", El Mundo, 30 de
septiembre de 1995.

Publicado
en italiano por Frassinelli
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