En
este libro, que no se parece a ningún otro,
Gustavo nos habla de cincuenta y nueve tipos de
madres, a un tiempo muy distintas y, sin embargo,
parecidas en esa mezcla extraña entre sentido
práctico y loca fantasía que es la
base de las relaciones entre las madres y sus niños
pequeños, en unos textos hermosísimos
que tratan básicamente, a decir del propio
autor, de la fascinación. Así, tenemos
un pequeño manual de relatos breves que refleja
el estrecho y especial vínculo que existe
entre madres e hijos muy bien ilustrado con dibujos
a lápiz de Cristina Blanch.