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Piadosamente definido como "padre putativo", figura
absolutamente marginal de los Evangelios, José,
el esposo virgen de María, debe sin embargo haber
tenido sentimientos, emociones, pasiones; debe incluso
haber pensado, cultivado afectos o alimentado esperanzas.
Retando el casi absoluto silencio de las fuentes
religiosas, Gustavo Martín Garzo decide darle voz
a José, el carpintero de Nazareth, y convertirlo
en personaje de una historia de pasión, posesión
y furia, en la que las sombras de los ángeles preludian
o acompañan el deseo y el desastre.

Es
ésta una novela extraña y terrible, de una intensidad
sorprendente, tanto más cuanto que emana de un personaje,
José el carpintero, padre de Jesús, cuya discreta
envergadura no despierta, de antemano, especial
atractivo. Sin obviar ninguno de los rasgos que
la tradición le atribuye, Martín Garzo convierte
a José en una figura de la pasión amorosa: la del
deseo que renuncia a indagar en su oscuro objeto
sin exigir nada del mismo. En apenas cien páginas,
Martín Garzo ha urdido un relato insólito y perturbador,
original y bellísimo, al que resulta muy difícil
encontrar paralelos en el ámbito de la narrativa
española. Admira el acierto con que se conducen
todas las estrategias mediante las cuales se enfrenta
el autor a los graves riesgos que entraña su empeño,
empezando por el muy peligroso de sucumbir a una
mecánica alegórica. Es virtud principal de esta
novela conseguir evitarlo, como lo es también el
decoro y la verosimilitud con que se atiene a los
elementos de los que se sirve, el atrevimiento con
que actúa sobre ellos una imaginación sorprendente,
repleta de hallazgos, o la forma con que la historia
incurre en digresiones narrativas de enorme fuerza
sugestiva que ensanchan su significación. Todo ello
servido en una prosa que aspira a la transparencia;
sin renunciar al temblor y al lirismo, una prosa
eficacísima en el modo con que se nutre de metáforas
y referencias bíblicas sin pretensiones arqueológicas,
por el solo rigor de su coherencia constructiva,
de una meditada sabiduría.
Ignacio Echevarría en "Babelia". 12
de junio de 1993.

Publicado
en italiano por Frassinelli y en portugués
por Teorema
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