Logo Clubcultura
   Actualidad/Recomendaciones    Nuestras páginas oficiales    Blogs de Autor    Cultura Fnac

- Primavera de 2009 (I)
- Primavera de 2009 (y II)
- Otoņo de 2008 (I)
- Otoņo de 2008 (y II)
- Verano de 2008 (I)
- Verano de 2008 (II)
- Verano de 2008 (y III)
- Mayo de 2008
- Abril de 2008
- Febrero...y un poquito de marzo de 2008
- Febrero 2008
- Enero 2008
- Marzo 2007

- Semana del 15 al 21 de Enero 2007
- Semana del 26 de junio al 2 de Julio 2006
- Semana del 19 al 25 de Junio 2006
- Semana del 12 al 18 de Junio 2006
- Octubre 2004
- Mayo 2004
- Abril 2004






- Recientes

Otoño de 2008 (I)

Palmira, la gatita adorable que rescaté de Elche, murió en noviembre. La sacrificó su adoptante cuando se reveló que era diabética. Entró en coma. Al menos contó con unos meses de felicidad y cuidados.

Septiembre continuó con el camino de Santiago. Roncesvalles, con la tumba de Roldán en mitad de la lluvia y los acebos, sus ovejitas quejumbrosas, y la euforia de que por fin, ahora, hago el camino y no debo esperar por nadie, ni convencer a nadie.

Resulta curioso viajar con tan poco equipaje. Casi siempre pesan más los preparativos que la bolsa que llevamos a nuestras espaldas. En mi caso, muchos cuidados para los pies, unas mudas limpias, las exigencias de mis aparatos electrónicos y poca cosa más.

El sol aparece en Navarra, en la forma de un precioso arco iris en lo gris. La lluvia queda atrás, algunos libros poco apreciados también.

Y, con los kilómetros, aparecen los toros y Hemingway. Nunca he sentido una gran simpatía por él, quizás acrecentada por la devoción que le demostraban mis profesores en la universidad. Con el tiempo y algo más de conocimiento literario, mi poco entusiasta emoción se ha reafirmado.

Castilla devora con su sol y sus estepas. Son las etapas más duras, en las que sólo el encanto de su arquitectura y la fuerza mental logran que el viajero, librado a su suerte, no enloquezca. Añoro lo verde y sus oscilaciones, los montes y la promesa de la lluvia.

Avanza el tiempo y el paisaje hasta León. Investigo sobre la lengua y hago algunas paradas inesperadas. Hay gente maravillosa en cada una de las paradas.

Si lo único que hay es el Camino y la soledad, no cabe más salida que pensar: en el Camino, en la soledad, y en qué nos ha llevado a ambas cosas.

Y, por fin, Galicia.

 

© Espido Freire 2005