ASÍ
FUE LA PRESENTACIÓN DE "NOS ESPERA
LA NOCHE" EN LA CASA ENCENDIDA (Madrid, 2006)
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Espido
y las marionetas pertenecientes a la
compañía "Tïteres
Todavía".
Fotos de Ana Bolívar |
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Como
todo lo que hace Espido Freire, la presentación
de su último libro Nos espera la noche
no fue un acto literario al uso.
Se presentó ataviada con un sugerente vestido
rosa salpicado de estrellas, como una noche alegre
en probable homenaje al título de su novela.
La acompañaba en la mesa Nativel Preciado,
quien fuera finalista el mismo año en que
una jovencísima Espido Freire se llevaba
el codiciado Premio Planeta a casa con su tercera
novela Melocotones Helados. Por ese entonces la
prensa, como recordaron ambas, quiso enfrentarlas
pero "ambas supimos protegernos mutuamente,
Nativel, como es mayor que yo, tuvo que hacer
la mayor parte" concede con una sonrisa para
continuar "el mundo de la literatura es un
mundo complicado, donde los escritores debemos
protegernos y ser mitad hipopótamos mitad
rinocerontes: rinocerontes por la piel gruesa
con que debemos recubrirnos e hipopótamos
por esa cuestión sedentaria que nos va
poseyendo".
Espido nos habla luego del origen de la novela,
del sueño que la inspiró: "Un
sueño con gatos rosados como cuento en
algún momento en el libro". Probable
inspiración del vestido también.
Nativel Preciado insiste en lo soñadora
que es la autora de Irlanda, a lo que ella repone:
"Mis sueños han ido cambiando, no
han desaparecido pero han ido adaptándose
a una realidad más compleja".
La charla iba y venía del territorio misterioso
Gyomaendrod donde transcurre la novela, a la sólida
formación académica de Espido quien
"estudió Derecho y luego Filología
Inglesa, viajó a Inglaterra y escribió
una primera novela magnífica" según
nos recordaba una todavía sorprendida Nativel
Preciado; hasta que los espectadores y la propia
autora pudieron descubrir cuál era la sorpresa
anunciada en la invitación.
Detrás de un biombo oscuro, iluminado sólo
por el rostro de la escritora y la portada del
libro, apareció una marioneta que se presentó
así misma como Espido Freire: "Nos
encontramos siempre en situaciones especiales,
sólo cuando recibes un premio" "Esta
vez no recibo ningún premio, presento mi
último libro" "¿Otro libro
ya?" "Sí, una novela, Nos espera
la noche" "Ahh" repuso la marioneta,
para luego felicitarla y preguntar el por qué
de los nombres tan extraños de sus personajes:
"Porque quiero que el lector construya un
mundo con la novela, así, si lee un nombre
desconocido, que ni siquiera sabe cómo
pronunciar, no tendrá ideas preconcebidas
y encontrará todo novedoso" respondió
la Espido Freire de carne y hueso.
Para finalizar, las dos damas de la noche se acercaron
a la Espido de madera, que entre besos y elogios
para el vestido de su homónima les entregó
un ramo de flores y rogó por un libro autografiado.
A lo que Espido accedió encantada, como
siempre, como haría minutos después
con el resto de asistentes, todos en fila a la
caza de la firma y el beso de la escritora.
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