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trastornos de la conducta alimentaria (TAC) |
- Anorexia nerviosa (AN)
- Trastorno alimentario no especificado
(NOES)
- Trastorno por atracón (Binge
Eating Disorder, BED)
- Comedores Compulsivos
- Ortorexia
- Vigorexia
- Pica
- Potomanía
- Síndrome del comedor nocturno
(NES)
- Síndrome de Prader Willi
- Diabulimia
- Desorden de la Dismorfia Física
(BDD)
Anorexia nerviosa
(AN)
Durante muchos años ha sido la enfermedad más
destacada del grupo. Se caracteriza por un temor extremo
al aumento de peso, que les lleva a restringir la comida,
ayunar, al uso de laxantes y diuréticos y a un
exceso de ejercicio. El grupo de riesgo lo componen
mujeres jóvenes, muy exigentes y perfeccionistas,
y por lo general con una autoestima baja. Pierden mucho
peso en poco tiempo, y se da amenorrea. La personalidad
se ve alterada, y las consecuencias son muy graves,
incluyendo paros cardiacos, dolencias crónicas,
infertilidad, problemas renales y muerte.
Anorexia significa “falta de apetito”.
Durante siglos, las religiones idealizaron los ayunos,
y los identificaron con redenciones de pecado y como
signo de pureza y santidad. La edad Media fue rica en
casos de anorexia religiosa.
En el siglo XIV, aparece Santa Catalina de Siena. De
niña, tras la muerte por parto de una hermana,
juró eterna castidad, se cortó el pelo
y rechazó los alimentos considerados lujos (carne,
dulces). Sus padres intentaron dominarla a través
del trabajo doméstico extenuante, que ella aceptaba
y cumplía. Cuando llegó a la adolescencia
sólo comía hierbas y pan negro. Se flagelaba
tres veces al día, se insertaba trozos de madera
en la garganta para vomitar, cuidaba de las víctimas
de la peste negra, y llegó a beberse una taza
de pus como sacrificio ante Dios. Ingresó en
las Dominicas Terciarias, y tras la fama creciente en
su ciudad, se dedicó a la política. Tenía
“el don del consejo” y como tal fue asesora
del Papa Gregorio IX en Avignon. En sus visiones, describió
su matrimonio místico con Cristo, y predicaba
la santidad y el sacrificio. Cuando vio que sus esfuerzos
por unificar el Papado no daban resultado, frente al
Cisma de Occidente, se retiró, víctima
de una depresión, y redujo su alimentación
únicamente a la Hostia y agua. Murió a
los 33 años. Pesaba 25 kilos. Pese a su analfabetismo,
es una de las tres Doctoras mujeres de la Iglesia. El
papa Juan Pablo II la elevó a la condición
de Patrona de Europa.
Esa glorificación de la figura de Santa Catalina
hizo que muchas mujeres siguieran su ejemplo. Otras
santas acumulaban también un historial anoréxico:
Santa Wilgefortis, (o Santa Librada) fue una princesa
portuguesa que dejó de comer para afearse y evitar
un matrimonio no deseado, de manera que su cara se cubrió
de vello (lanugo). Fue torturada junto con sus ocho
hermanas. Santa Liduina de Schiedam, holandesa, inválida
desde la adolescencia, sólo se alimentaba de
pedazos de manzana. O Sor Juana Inés, o la propia
Teresa de Ávila, ambas con trastornos de la alimentación.
La anorexia sin conexiones religiosas comienza a documentarse
en el s XVI, en el que hay un interés inmenso
por las mujeres que aparentemente, viven sin comer ni
beber.
Marthe Taylor, una adolescente inglesa, fue uno de
los primeros casos (1667). Durante meses sólo
ingería agua azucarada, se negaba a comer, y
tenía accesos de parálisis. Su situación
se hizo célebre, y por su casa desfilaron curiosos,
médicos, nobles y curas. Sufría amenorrea,
restringía cada vez más la comida, vomitaba,
y de ella se decía que pasó más
de un año sin orinar ni defecar. Otra enferma
célebre fue Jane Balan, otra adolescente de la
que se dijo que había estado durante tres años
sin comer ni beber.
A partir de entonces, la percepción de la anorexia
cambia: la sociedad, cada vez más interesada
por la ciencia, no encuentra motivo en un ayuno religiosos,
ni lo valora como signo de santidad. Se comienza a hablar
de locura, y en el siglo XIX, Gull y Lassègue,
dos de los primeros expertos, desvinculan la anorexia
de enfermedades físicas y comienzan a asociarlo
con la entonces llamada histeria, y alteraciones psicológicas.
A lo largo del siglo XX se ha instaurado la idea de
la anorexia como una enfermedad psicológica y
con un tratamiento multidisciplinar. El aumento de casos
de enfermas en los últimos veinte años
han desarrollado algunos estudios que tratan de descifrar
el misterio de la anorexia. Se cree que en los últimos
años se ha estabilizado el número de anoréxicas,
frente al de bulímicas, que aumenta: pero un
porcentaje importante de mujeres, en distintos momentos
de su vida, han pasado por actitudes anoréxicas.
CRITERIOS DE LA OMS CIE-10 PARA
LA ANOREXIA NERVIOSA)
1. Pérdida significativa de
peso (índice de masa corporal de menos de 17.5).
Los enfermos prepúberes pueden no ganar el peso
propio del crecimiento.
2. La pérdida de peso está
originada por el propio enfermo, a través de:
a) evitación de consumo de "alimentos que
engordan" y por uno o más de los síntomas
siguientes:
b) vómitos autoprovocados,
c) purgas intestinales autoprovocadas,
d) ejercicio excesivo
e) consumo de fármacos anorexígenos o
diuréticos.
3. Distorsión de la imagen
corporal: hay un pavor irreal ante la gordura o flacidez
corporales, de modo que el paciente se impone a sí
mismo el permanecer por debajo de un limite mínimo
de peso corporal.
4. Trastorno endocrino generalizado
que afecta al eje hipotálamo-hipofisario-gonadal
(amenorrea en la mujer, pérdida de interés
y de la potencia en el varón) También
pueden presentarse concentraciones altas de hormona
del crecimiento y de cortisol, alteraciones del metabolismo
periférico de la hormona tiroidea y anomalías
en la secreción de insulina.
5. Si el inicio es anterior a la pubertad,
se retrasa ésta o se detiene (cesa el crecimiento;
en las mujeres no se desarrollan las mamas y hay amenorrea
primaria, en los varones persisten los genitales infantiles).
Si se produce una recuperación, la pubertad suele
completarse, pero la menarquía es tardía.
Tipo restrictivo: El individuo no
recurre regularmente a atracones o a purgas (por ej.,
provocación del vómito o uso excesivo
de laxantes, diuréticos o enemas).
Tipo purgativo: El individuo recurre
regularmente a atracones o a purgas (por ej., provocación
del vómito o uso excesivo de laxantes, diuréticos
o enemas).
Trastorno
alimentario no especificado (NOES)
Con mucha frecuencia se pienso que los trastornos de
la alimentación son únicamente la anorexia
y a la bulimia; sin padecer todos los síntomas
de esas dos enfermedades, hay un tercer trastorno, el
Trastorno Alimentario no Especificado, que define las
dolencias que no encajan del todo en la anorexia o la
bulimia.
Esta categoría incluye a la paciente anoréxica,
pero sin amenorrea, o las que se atracan con menos frecuencia
de lo que indica la bulimia, o a la bulimarexia...
Se padece un NOES:
- Cuando se cumplen todos los requisitos para el
diagnóstico de anorexia nerviosa pero no hay
alteraciones del ciclo menstrual.
- Cuando se cumplen todos los requisitos para el diagnóstico
de anorexia nerviosa pero aunque presenta una perdida
sustancial de peso, su peso está en un parámetro
normal.
- Cuando se cumple todos los requisitos para el diagnóstico
de bulimia nerviosa pero no tiene atracones con la
frecuencia que exige el diagnóstico -2 veces
a la semana por un período de tiempo mínimo
de 3 meses-
- Cuando un individuo, aunque tenga un peso corporal
normal, presenta prácticas alimentarias, como
vomitar o purgarse después de consumir alimentos
en cantidades normales -no después de comilonas
o atracones-.
- Cuando una persona tienen repetidos episodios de
atracones o comilonas sin presentar comportamientos
inapropiados de compensacion como el vómito,
la purga, los laxantes o práctica de ejercicios
en exceso.
Trastorno
por atracón (Binge Eating Disorder, BED)
Aunque sus síntomas a menudo se confunden con
la bulimia, el trastorno ppor atracón se ha diferenciado
claramente en los últimos estudios. Los afectados
por este desorden ingieren grandes cantidades de comida
en un período de tiempo de unas dos horas, sin
poderse controlar, hasta que se sienten atiborrados.
Se sienten culpables y dolidos, pero no intentan liberarse
de las cantidades de comida ingerida, como hacen los
bulímicos. No vomitan, ni usan laxantes, ni hacen
ejercicio excesivo. Es un trastorno que puede ser compatible
en casi en el 50% de los grandes obesos, a los que por
supuesto, dificulta enormemente la pérdida de
peso.
Los problemas que conlleva son lesiones en los sistemas
digestivos y endocrino con consecuencias físicas
que incluyen obesidad, diabetes, hipertensión,
problemas cardíacos, daño o pérdida
del riñón, artritris, deterioro del sistema
óseo e incluso la muerte.
A diferencia de otros trastornos, que afectan mayoritariamente
a mujeres, muchos de los enfermos por atracón
(se cree que un 40%)son varones
Criterios de la asociación
psiquiátrica americana "dsm-iv" para
trastorno por atracon:
1. La presencia de atracones recurrentes.
Un atracón se caracteriza por
A.- Ingesta de alimento en un corto período
de tiempo (por ej. ,Un período de dos horas)
en cantidad superior a lo que la mayoría de
las personas ingerirían en un período
de tiempo similar y en las mismas circunstancias.
B.- Sensación de pérdida de control
sobre la ingesta del alimento (por ej., sensación
de no poder parar de comer o no controlar el tipo
o la cantidad de comida que se está ingiriendo).
2. Los episodios de atracón
se asocian a tres (o más) de los siguientes síntomas:
- Ingesta mucho más rápida de lo normal.
- Comer hasta sentirse desagradablemente lleno.
- Ingesta de grandes cantidades de comida a pesar
de no tener hambre.
- Comer a solas.
- Sentirse a disgusto con uno mismo, depresión,
o culpabilidad después del atracón.
- Profundo malestar al recordar los atracones.
3. Los atracones tienen lugar, como
promedio, al menos dos veces por semana durante un período
de 6 meses.
4. El atracón no se asocia
a purgas, vómitos, ayuno, ejercicio físico
excesivo… y no aparecen exclusivamente en el transcurso
de una anorexia nerviosa o una bulimia nerviosa.
Comedores
Compulsivos
Las personas afectadas por este TAC no pueden dejar
de comer, por muy poco tiempo que haya transcurrido
desde la última comida: comen especialmente alimentos
dulces o ricos en grasas, de manera atropellada y sin
poder contenerse, y en grandes cantidades. Se sienten
adictos a la comida, y especialmente sensibles a las
presiones y la publicidad de las marcas alimenticias.
El perfil psicológico es el de una persona que
combina un alto nivel de perfeccionismo y de ansiedad
con una baja autoestima y un nivel de estrés
muy elevado. Son conscientes de que tienen un problema,
y de los riesgos que corren: ataques cardiacos, alta
presión sanguínea, colesterol elevado,
daños o pérdida de riñón,
artritis, deterioro del sistema óseo e incluso
la muerte.
En ocasiones provienen de familias autoritarias o con
problemas de límites, con la convicción
de que la comida es una fuente de liberación
de stress, o con padre o madre muy preocupados por la
estética.
CARACTERÍSTICAS DE
LOS COMEDORES COMPULSIVOS
- Frecuentes episodios de comilonas (al menos dos veces
a la semana durante seis meses)
- Episodios de voracidad que pueden ser de más
de una hora de duración, frente a emociones como
la ansiedad, el enojo, la tristeza, etc.
- Generalmente ingieren grandes cantidades de agua.
- Comen más rápido que la mayoría
de las personas y a veces en secreto.
- Comen grandes cantidades de alimentos sin seleccionar
sabores.
- Sensación de culpa y pérdida del control
mientras se come.
- Sensación de culpa y depresión después
de comer.
- Incapacidad para evitar alguna comida.
- No pueden parar de comer.
- Los episodios de voracidad pueden ser planeados o
espontáneos.
- Ideas, incluso obsesiones por no aumentar de peso.
- Estar a dieta una y otra vez, con fracasos recurrentes.
- Baja autoestima y autodevaluación. Ansiedad,
tristeza y depresión recurrentes.
- Distensión abdominal.
Ortorexia
El termino ortorexia proviene del griego orthos que
significa correcto, y fue empleado por primera vey por
el doctor norteamericano Steven Bratman en 2000, en
su libro "Health Food Junkies (Adictos a la comida
sana). Bratman, cocinero y agricultor aparte de medico,
padeció por varios años ese trastorno.
Es un trastorno alimenticio caracterizado por la obsesión
del enfermo por los alimentos sanos y por la salud obtenida
a través de la alimentación. Se nutren
con productos estrictamente ecológicos, bajos
en grasa, en azúcar, o únicamente de frutas,
verduras o productos crudos. Por lo general, evitan
la carne. No toleran conservantes ni colorantes.
Es un comportamiento obsesivo- compulsivo, en el que
todos los aspectos de la vida, en incluso la moral,
giran en torno a la comida, los ingredientes y el modo
de prepararlos. Sienten fobias hacia la comida normal
y hacia las personas que la consumen, sufren de angustia,
irritabilidad, falta de habilidades sociales... y la
carencia de vitamina B12 provoca alteraciones de comportamiento
que agudizan aún más esa obsesión.
Se ha asociado a otros trastornos de la personalidad,
como esquizofrenia, hipocondría o neurosis, pero
por lo general se llega a ella por una preocupación
en principio saludable por la alimentación. Debido
a las noticias alarmantes relacionadas con los alimentos
(desde la manipulación genética a las
plagas) y por las informaciones contradictorias sobre
sus beneficios o perjuicios esta dolencia está
aumentado.
Es una enfermedad grave que puede provocar efectos
irreversibles. Las grasas son imprescindibles para las
vitaminas liposolubles y los ácidos grasos. La
carne aporta proteínas y hierro. La desnutrición
causa anemias, hipervitaminosis, hipovitaminosis, carencias
de oligoelementos, hipotensión y osteoporosis…
La primera víctima de ortorexia fue Kate Finn;
en un principio se le diagnosticó anorexia: ella
no estaba de acuerdo. No le preocupaba el peso ni las
calorías, sino la alimentación sana. Aún
así, las fobias a distintos alimentos le hacían
bajar de peso. Murió de un fallo cardiaco producido
por inanición ortoréxica en 2003.
A nivel psicológico, el sufrimiento es similar
al de la anorexia o la bulimia. Los ortoréxicos
evitan reuniones familiares y sociales por miedo a los
alimentos que servirán, lo que les lleva al aislamiento
social.
Vigorexia
No es fácil diagnosticar esta enfermedad; los
criterios aún no son claros, y es un trastorno
tan reciente que aún no ha sido reconocido como
enfermedad por la comunidad médica internacional.
El término vigorexia, definido por el psiquiatra
Harrison G. Pope del Hospital McLean (Belmont, EE.UU).
Como excepción a los trastornos relacionados
con el aspecto físico, la vigorexia afecta mayoritariamente
a hombres. Consiste en una obsesión por conseguir
un cuerpo musculoso, y a una alteración de la
imagen que hace que el paciente nunca se sienta satisfecho
con sus resultados.
La persona afectada de vigorexia siempre se ve enclenque;
realiza pesas de forma compulsiva, en jornadas que oscilan
entre las 4 y las 8 horas, hasta que su cuerpo alcanza
desproporciones grotescas. El gimnasio, que convierten
en su segunda casa, y son esclavos del espejo y la báscula.
Asocian belleza a masa muscular.
Su vida entera gira en torno al cuidado de su cuerpo,
y el ejercicio es más importante que la vida
social e incluso la laboral. Renuncian a ascensos o
a relaciones para continuar con sus horas de gimnasio,
y evitan situaciones donde haya que mostrar el cuerpo,
que ocultan con ropa amplia.
La dieta se regula de forma minuciosa, se eliminan las
grasas y se consumen proteínas en exceso, lo
que lleva al hígado y a los riñones a
desempeñar un trabajo extra. La situación
se agrava cuando se une el consumo de esteroides y anabolizantes.
El consumo de estas sustancias aumenta el riesgo de
padecer enfermedades cardiovasculares, lesiones hepáticas,
disfunciones eréctiles, disminución del
tamaño de los testículos y mayor propensión
a padecer cáncer de próstata.
La vigorexia causa problemas físicos y estéticos:
desproporción entre cuerpo y cabeza, problemas
óseos y articulares debido al peso extra que
tiene que soportar el esqueleto, falta de agilidad y
acortamiento de músculos y tendones. Los hombres
más sensibles a este trastorno arrastran, por
lo general, problemas de timidez y baja autoestima.
Está relacionada con el desorden obsesivo compulsivo.
En vez de existir una obsesión por la limpieza
y una compulsión por lavarse las manos, hay una
preocupación por los músculos y una compulsión
por el ejercicio y la comida. Fue detectado en épocas
muy recientes, pero aumenta rápidamente.
Pica
Es un trastorno principalmente detectado en niños;
aunque muchos ingieren sustancias no nutritivas, la
pica sólo afecta del 10 al 32% de esos niños,
en edades de uno a seis años. Ingieren productos
u objetos no comestibles, papel, cal, barro, hielo,
pelo, trozos de madera, de aluminio, y en ocasiones
clavos, vidrio, pintura, cuerdas, excrementos y otras
sustancias. Para darse como trastorno debe producirse
por un periodo de un mes.
En adultos se puede presentar durante el embarazo, o
con anemia ferropénica o deficiencia de zinc.
Provoca graves heridas y trastornos internos, aparte
de destrozos dentales. Puede darse envenamiento por
plomo o pintura, u otros productos tóxicos presentes
en la tierra o en heces. Da lugar a desnutrición,
infecciones, obstrucciones gástricas o intestinales…
Debe seguir siempre un tratamiento medico. En ocasiones
el trastorno dura algunos meses y luego se resuelve
espontáneamente; en otros casos, el trastorno
puede continuar hasta la adolescencia o la vida adulta,
sobr todo si está asociado con trastornos del
desarrollo.
Potomanía
Se trata de un trastorno relativamente desconocido,
que tampoco está registrado aún como enfermedad.
Los medicos recomiendan la ingesta de 1,5-2 l de agua
al día. La potomanía es, básicamente,
la adicción al agua, que se ingiere en cantidades
muy superiores a las recomendadas, de manera compulsiva
y sin sentir sed. Afecta principalmente a mujeres, convencidas
de los beneficios de beber muchos líquidos, que
siguen este consejo con intención generalmente
de adelgazar, o dejar de fumar, y sus consecuencias
son gravísimas. Al enfermo le cuesta resistirse
a la tentación, percibe tensión antes
de cometer el acto, y luego siente placer, gratificación
o liberación. Después puede haber arrepentimiento
o sentimiento de culpabilidad.
Puede impedir el funcionamiento normal del cerebro,
por pérdida de magnesio, que provoca la falta
de memoria y acelera el envejecimiento. Provocar cefaleas,
náuseas, letargo y convulsiones. Afecta al funcionamiento
de los riñones; un exceso de líquido en
el cuerpo puede provocar su colapso. Disminuye el número
de impulsos nerviosos que llegan a los músculos
y el bajo tono de las fibras provoca fatiga. El corazón,
ante la falta de potasio, pierde su ritmo y el músculo
cardíaco puede pararse. La hiponatremia, el nivel
muy bajo de sodio en sangre es el mayor peligro. Puede
llevar al coma, la parálisis cerebral o la muerte.
Síndrome
del comedor nocturno (NES)
Fue descrito por Stunkard en 1955. Este síndrome
combina episodios de anorexia por la mañana,
y bulimia por la noche. Los enfermos evitan las comidas
durante el día, y se atracan por las tardes y/o
noches, de manera que no pueden dormir. Salvo en esos
atracones, no comen en grandes cantidades.
Muchas veces se originan o se mantienen como maneras
de controlar o reducir el peso: generan, aparte de los
problemas propios de la anorexia y la bulimia, angustia,
estrés, culpa y miedo. Por lo general, el origen
real es emocional: la comida esconde, en realidad, un
modo incorrecto de enfrentarse a las emociones.
Síndrome
de Prader Willi
(Información tomada de la Página web
en español de la Asociación del Síndrome
de Prader-Willi (EEUU) http://www.pwsausa.org/spanish/index.html
El síndrome de Prader-Willi es una enfermedad
congénita causada por una anormalidad en los
genes (un fallo genético del cromosoma 15), normalmente
de procedencia paternal (del padre). No es hereditario,
ocurre por casualidad y se desconoce la causa. El riesgo
de que PWS vuelva a ocurrir en la misma familia es muy
bajo. Se deben practicar pruebas genéticas a
todos los niños de los que se sospeche puedan
tener PWS. Es recomendable que la familia reciba consultaría
genética si se confirma el diagnóstico.
Predomina: 1: 12,000 – 15,000 en ambos sexos,
y todas las razas.
La persona con síndrome de Prader-Willi tiene
un apetito insaciable causado por un defecto en el hipotálamo,
que hace que la víctima nunca se sienta saciado
de comida y muchas veces, si no se le controla el acceso
a la comida, coma sin parar hasta morir. Pueden darse
también desórdenes y anormalidades del
sueño, ataques periódicos de rabia, un
umbral más alto para el dolor e incluso psicosis.
Las características básicas son: hipotonía,
hipogonadismo, bulimia y obsesión por la comida,
pequeña o moderada retardación mental
y en adultos problemas de aprendizaje, el deterioro
físico, y el comportamiento. difícil
La principal preocupación medica es la obesidad
extrema
La obsesión convulsiva de comer comienza antes
de los 6 años. La urgencia de comer es psicológica
e irresistible; difícil de controlar y requiere
constante vigilancia. Los enfermos con PWS tienen además
un bajo consumo de calorías causado por la inactividad
y la masa muscular pequeña. Se necesita una revisión
de la dieta, un control periódico del peso y
una dieta hipocalórica y con suplementos de vitaminas
y calcio que son muy recomendadas. El mejor plan de
comida son los que la persona encargada o la familia
puedan aplicarle diariamente. El control del peso depende
en la restricción de comida casual que requiere
mirar en la cocina y en áreas de guardar la comida.
Es también esencial par el control del peso y
salud ejercicio diario (por lo menos de 30 minutos)
Hasta este momento, nos se ha encontrado intervención
quirúrgica o medicamento que elimine la necesidad
del estricto control de la dieta y la supervisión
de la comida.
Los niños conPWS generalmente son afectuosos
y alegres; sin embargo los niños mayores y los
adultos tienen problemas de control, sobre todo cuando
cambia su rutina o cuando hay eventos inesperados. Los
problemas de comportamiento comienzan al mismo tiempo
que la obsesión por la comida, aunque no todos
están relacionado entre sí. Ayuda fijar
una rutina y un sistema diario, con limites y reglas
firmes, un tiempo de descanso y recompensas positivas.
Es común la depresión en adultos.
En general la salud es buena y las expectativas de vida
pueden ser normales si se controla el peso. La necesidad
constante de restricciones en la comida y el control
de comportamiento puede ser muy estresante para los
miembros de la familia. Un empleo en talleres para readaptación
de minusválidos o en otras instalaciones altamente
estructuradas y supervisadas funcionan bien para muchos
de ellos. Se debe informar perfectamente bien a escuelas,
empleadores y cuidadores sobre el Síndrome de
Prader-Willi.
Diabulimia
La diabulimia combina un trastorno de la alimentación,
asociado a la diabetes tipo I. Los diabéticos
debe controlar de manera rigurosa su alimentación,
y en ocasiones esa necesidad de control puede provocar
obsesiones y desórdenes alimenticios. Las diabulímicas
juegan con el porcentaje de insulina inyectado, ya que
la falta de insulina provoca que el alimento ingerido
no se asimila. El cuerpo recurre entonces a un nivel
elevadísimo de glucosa en sangre con un consumo
excesivo de la masa ósea y muscular.
Las consecuencias son muy graves: sed excesiva, coma
diabético, ceguera, fallo renal, amputación
de miembros…
Desorden
de la Dismorfia Física (BDD)
El Desorden de la dismorifa consiste en una obsesión
por alguna parte del cuerpo que puede o no presentar
un defecto fisico. En algunos casos, esa obsesión
llega a una depresión profunda, con intentos
o pensamientos suicidas. Cualquier parte del cuerpo
puede ser objeto de dismordia, pero los más frecuentes
son la nariz, el pelo o vello facial, la piel y sus
distintos estados (pecas, manchas, acné, arrugas)
y en el caso de las mujeres, las que marcan la diferencia
de sexo (caderas, vientre, pechos).
Los enfermos padecen una baja autoestima, miedos irracionales
al rechazo, y una fuerte conciencia de fealdad. En ocasiones
saben que es una percepción falsa, pero no pueden
controlar los pensamientos sobre ella. En ocasiones
siguen rituales compulsivos para mirarse, ocultar los
defectos, o mejorarlos, no siempre con los resultados
esperados. Pueden pasar muchas horas frente al espejo,
o intentando convencer a otros de su fealdad. En ocasiones
acuden a medicación o a cirugía plástica
compulsiva. A veces pueden intentar operarse ellos mismos,
o seguir prácticas altamente peligrosas.
Puede ser compatible con enfermedades mentaes como la
depresión, el trastorno obsesivo compulsivo,
y la fobia social.
CRITERIOS DE LA ASOCIACIÓN PSIQUIÁTRICA
AMERICANA "DSM-IV" PARA LA DISMORFIA CORPORAL:
- Preocupación por un defecto imaginario de la
apariencia. Si existe una ligera anomalía física,
la preocupación de la persona es excesiva.
- Esa preocupación causa problemas importantes,
diagnosticados clínicamente, en las distintas
áreas sociales del individuo.
- Esa preocupación no se acompaña de otros
problemas mentales, (como por ejempo, la insatisfacción
física y la distorsión corporal propia
de la anorexia).
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