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- Otros trastornos de la conducta alimentaria

 
Otros trastornos de la conducta alimentaria (TAC)

- Anorexia nerviosa (AN)
- Trastorno alimentario no especificado (NOES)
- Trastorno por atracón (Binge Eating Disorder, BED)
- Comedores Compulsivos
- Ortorexia
- Vigorexia
- Pica
- Potomanía
- Síndrome del comedor nocturno (NES)
- Síndrome de Prader Willi
- Diabulimia
- Desorden de la Dismorfia Física (BDD)


Anorexia nerviosa (AN)
Durante muchos años ha sido la enfermedad más destacada del grupo. Se caracteriza por un temor extremo al aumento de peso, que les lleva a restringir la comida, ayunar, al uso de laxantes y diuréticos y a un exceso de ejercicio. El grupo de riesgo lo componen mujeres jóvenes, muy exigentes y perfeccionistas, y por lo general con una autoestima baja. Pierden mucho peso en poco tiempo, y se da amenorrea. La personalidad se ve alterada, y las consecuencias son muy graves, incluyendo paros cardiacos, dolencias crónicas, infertilidad, problemas renales y muerte.

Anorexia significa “falta de apetito”. Durante siglos, las religiones idealizaron los ayunos, y los identificaron con redenciones de pecado y como signo de pureza y santidad. La edad Media fue rica en casos de anorexia religiosa.
En el siglo XIV, aparece Santa Catalina de Siena. De niña, tras la muerte por parto de una hermana, juró eterna castidad, se cortó el pelo y rechazó los alimentos considerados lujos (carne, dulces). Sus padres intentaron dominarla a través del trabajo doméstico extenuante, que ella aceptaba y cumplía. Cuando llegó a la adolescencia sólo comía hierbas y pan negro. Se flagelaba tres veces al día, se insertaba trozos de madera en la garganta para vomitar, cuidaba de las víctimas de la peste negra, y llegó a beberse una taza de pus como sacrificio ante Dios. Ingresó en las Dominicas Terciarias, y tras la fama creciente en su ciudad, se dedicó a la política. Tenía “el don del consejo” y como tal fue asesora del Papa Gregorio IX en Avignon. En sus visiones, describió su matrimonio místico con Cristo, y predicaba la santidad y el sacrificio. Cuando vio que sus esfuerzos por unificar el Papado no daban resultado, frente al Cisma de Occidente, se retiró, víctima de una depresión, y redujo su alimentación únicamente a la Hostia y agua. Murió a los 33 años. Pesaba 25 kilos. Pese a su analfabetismo, es una de las tres Doctoras mujeres de la Iglesia. El papa Juan Pablo II la elevó a la condición de Patrona de Europa.

Esa glorificación de la figura de Santa Catalina hizo que muchas mujeres siguieran su ejemplo. Otras santas acumulaban también un historial anoréxico: Santa Wilgefortis, (o Santa Librada) fue una princesa portuguesa que dejó de comer para afearse y evitar un matrimonio no deseado, de manera que su cara se cubrió de vello (lanugo). Fue torturada junto con sus ocho hermanas. Santa Liduina de Schiedam, holandesa, inválida desde la adolescencia, sólo se alimentaba de pedazos de manzana. O Sor Juana Inés, o la propia Teresa de Ávila, ambas con trastornos de la alimentación. La anorexia sin conexiones religiosas comienza a documentarse en el s XVI, en el que hay un interés inmenso por las mujeres que aparentemente, viven sin comer ni beber.

Marthe Taylor, una adolescente inglesa, fue uno de los primeros casos (1667). Durante meses sólo ingería agua azucarada, se negaba a comer, y tenía accesos de parálisis. Su situación se hizo célebre, y por su casa desfilaron curiosos, médicos, nobles y curas. Sufría amenorrea, restringía cada vez más la comida, vomitaba, y de ella se decía que pasó más de un año sin orinar ni defecar. Otra enferma célebre fue Jane Balan, otra adolescente de la que se dijo que había estado durante tres años sin comer ni beber.
A partir de entonces, la percepción de la anorexia cambia: la sociedad, cada vez más interesada por la ciencia, no encuentra motivo en un ayuno religiosos, ni lo valora como signo de santidad. Se comienza a hablar de locura, y en el siglo XIX, Gull y Lassègue, dos de los primeros expertos, desvinculan la anorexia de enfermedades físicas y comienzan a asociarlo con la entonces llamada histeria, y alteraciones psicológicas.

A lo largo del siglo XX se ha instaurado la idea de la anorexia como una enfermedad psicológica y con un tratamiento multidisciplinar. El aumento de casos de enfermas en los últimos veinte años han desarrollado algunos estudios que tratan de descifrar el misterio de la anorexia. Se cree que en los últimos años se ha estabilizado el número de anoréxicas, frente al de bulímicas, que aumenta: pero un porcentaje importante de mujeres, en distintos momentos de su vida, han pasado por actitudes anoréxicas.

CRITERIOS DE LA OMS CIE-10 PARA LA ANOREXIA NERVIOSA)

1. Pérdida significativa de peso (índice de masa corporal de menos de 17.5). Los enfermos prepúberes pueden no ganar el peso propio del crecimiento.

2. La pérdida de peso está originada por el propio enfermo, a través de:
a) evitación de consumo de "alimentos que engordan" y por uno o más de los síntomas siguientes:
b) vómitos autoprovocados,
c) purgas intestinales autoprovocadas,
d) ejercicio excesivo
e) consumo de fármacos anorexígenos o diuréticos.

3. Distorsión de la imagen corporal: hay un pavor irreal ante la gordura o flacidez corporales, de modo que el paciente se impone a sí mismo el permanecer por debajo de un limite mínimo de peso corporal.

4. Trastorno endocrino generalizado que afecta al eje hipotálamo-hipofisario-gonadal (amenorrea en la mujer, pérdida de interés y de la potencia en el varón) También pueden presentarse concentraciones altas de hormona del crecimiento y de cortisol, alteraciones del metabolismo periférico de la hormona tiroidea y anomalías en la secreción de insulina.

5. Si el inicio es anterior a la pubertad, se retrasa ésta o se detiene (cesa el crecimiento; en las mujeres no se desarrollan las mamas y hay amenorrea primaria, en los varones persisten los genitales infantiles). Si se produce una recuperación, la pubertad suele completarse, pero la menarquía es tardía.

Tipo restrictivo: El individuo no recurre regularmente a atracones o a purgas (por ej., provocación del vómito o uso excesivo de laxantes, diuréticos o enemas).
Tipo purgativo: El individuo recurre regularmente a atracones o a purgas (por ej., provocación del vómito o uso excesivo de laxantes, diuréticos o enemas).

 

 

Trastorno alimentario no especificado (NOES)
Con mucha frecuencia se pienso que los trastornos de la alimentación son únicamente la anorexia y a la bulimia; sin padecer todos los síntomas de esas dos enfermedades, hay un tercer trastorno, el Trastorno Alimentario no Especificado, que define las dolencias que no encajan del todo en la anorexia o la bulimia.
Esta categoría incluye a la paciente anoréxica, pero sin amenorrea, o las que se atracan con menos frecuencia de lo que indica la bulimia, o a la bulimarexia...

Se padece un NOES:

- Cuando se cumplen todos los requisitos para el diagnóstico de anorexia nerviosa pero no hay alteraciones del ciclo menstrual.
- Cuando se cumplen todos los requisitos para el diagnóstico de anorexia nerviosa pero aunque presenta una perdida sustancial de peso, su peso está en un parámetro normal.
- Cuando se cumple todos los requisitos para el diagnóstico de bulimia nerviosa pero no tiene atracones con la frecuencia que exige el diagnóstico -2 veces a la semana por un período de tiempo mínimo de 3 meses-
- Cuando un individuo, aunque tenga un peso corporal normal, presenta prácticas alimentarias, como vomitar o purgarse después de consumir alimentos en cantidades normales -no después de comilonas o atracones-.
- Cuando una persona tienen repetidos episodios de atracones o comilonas sin presentar comportamientos inapropiados de compensacion como el vómito, la purga, los laxantes o práctica de ejercicios en exceso.

 

Trastorno por atracón (Binge Eating Disorder, BED)
Aunque sus síntomas a menudo se confunden con la bulimia, el trastorno ppor atracón se ha diferenciado claramente en los últimos estudios. Los afectados por este desorden ingieren grandes cantidades de comida en un período de tiempo de unas dos horas, sin poderse controlar, hasta que se sienten atiborrados.
Se sienten culpables y dolidos, pero no intentan liberarse de las cantidades de comida ingerida, como hacen los bulímicos. No vomitan, ni usan laxantes, ni hacen ejercicio excesivo. Es un trastorno que puede ser compatible en casi en el 50% de los grandes obesos, a los que por supuesto, dificulta enormemente la pérdida de peso.

Los problemas que conlleva son lesiones en los sistemas digestivos y endocrino con consecuencias físicas que incluyen obesidad, diabetes, hipertensión, problemas cardíacos, daño o pérdida del riñón, artritris, deterioro del sistema óseo e incluso la muerte.
A diferencia de otros trastornos, que afectan mayoritariamente a mujeres, muchos de los enfermos por atracón (se cree que un 40%)son varones

Criterios de la asociación psiquiátrica americana "dsm-iv" para trastorno por atracon:

1. La presencia de atracones recurrentes. Un atracón se caracteriza por

A.- Ingesta de alimento en un corto período de tiempo (por ej. ,Un período de dos horas) en cantidad superior a lo que la mayoría de las personas ingerirían en un período de tiempo similar y en las mismas circunstancias.

B.- Sensación de pérdida de control sobre la ingesta del alimento (por ej., sensación de no poder parar de comer o no controlar el tipo o la cantidad de comida que se está ingiriendo).

2. Los episodios de atracón se asocian a tres (o más) de los siguientes síntomas:

- Ingesta mucho más rápida de lo normal.
- Comer hasta sentirse desagradablemente lleno.
- Ingesta de grandes cantidades de comida a pesar de no tener hambre.
- Comer a solas.
- Sentirse a disgusto con uno mismo, depresión, o culpabilidad después del atracón.
- Profundo malestar al recordar los atracones.

3. Los atracones tienen lugar, como promedio, al menos dos veces por semana durante un período de 6 meses.

4. El atracón no se asocia a purgas, vómitos, ayuno, ejercicio físico excesivo… y no aparecen exclusivamente en el transcurso de una anorexia nerviosa o una bulimia nerviosa.

 

Comedores Compulsivos
Las personas afectadas por este TAC no pueden dejar de comer, por muy poco tiempo que haya transcurrido desde la última comida: comen especialmente alimentos dulces o ricos en grasas, de manera atropellada y sin poder contenerse, y en grandes cantidades. Se sienten adictos a la comida, y especialmente sensibles a las presiones y la publicidad de las marcas alimenticias.

El perfil psicológico es el de una persona que combina un alto nivel de perfeccionismo y de ansiedad con una baja autoestima y un nivel de estrés muy elevado. Son conscientes de que tienen un problema, y de los riesgos que corren: ataques cardiacos, alta presión sanguínea, colesterol elevado, daños o pérdida de riñón, artritis, deterioro del sistema óseo e incluso la muerte.

En ocasiones provienen de familias autoritarias o con problemas de límites, con la convicción de que la comida es una fuente de liberación de stress, o con padre o madre muy preocupados por la estética.

CARACTERÍSTICAS DE LOS COMEDORES COMPULSIVOS
- Frecuentes episodios de comilonas (al menos dos veces a la semana durante seis meses)
- Episodios de voracidad que pueden ser de más de una hora de duración, frente a emociones como la ansiedad, el enojo, la tristeza, etc.
- Generalmente ingieren grandes cantidades de agua.
- Comen más rápido que la mayoría de las personas y a veces en secreto.
- Comen grandes cantidades de alimentos sin seleccionar sabores.
- Sensación de culpa y pérdida del control mientras se come.
- Sensación de culpa y depresión después de comer.
- Incapacidad para evitar alguna comida.
- No pueden parar de comer.
- Los episodios de voracidad pueden ser planeados o espontáneos.
- Ideas, incluso obsesiones por no aumentar de peso.
- Estar a dieta una y otra vez, con fracasos recurrentes.
- Baja autoestima y autodevaluación. Ansiedad, tristeza y depresión recurrentes.
- Distensión abdominal.

 

Ortorexia
El termino ortorexia proviene del griego orthos que significa correcto, y fue empleado por primera vey por el doctor norteamericano Steven Bratman en 2000, en su libro "Health Food Junkies (Adictos a la comida sana). Bratman, cocinero y agricultor aparte de medico, padeció por varios años ese trastorno.

Es un trastorno alimenticio caracterizado por la obsesión del enfermo por los alimentos sanos y por la salud obtenida a través de la alimentación. Se nutren con productos estrictamente ecológicos, bajos en grasa, en azúcar, o únicamente de frutas, verduras o productos crudos. Por lo general, evitan la carne. No toleran conservantes ni colorantes.

Es un comportamiento obsesivo- compulsivo, en el que todos los aspectos de la vida, en incluso la moral, giran en torno a la comida, los ingredientes y el modo de prepararlos. Sienten fobias hacia la comida normal y hacia las personas que la consumen, sufren de angustia, irritabilidad, falta de habilidades sociales... y la carencia de vitamina B12 provoca alteraciones de comportamiento que agudizan aún más esa obsesión.

Se ha asociado a otros trastornos de la personalidad, como esquizofrenia, hipocondría o neurosis, pero por lo general se llega a ella por una preocupación en principio saludable por la alimentación. Debido a las noticias alarmantes relacionadas con los alimentos (desde la manipulación genética a las plagas) y por las informaciones contradictorias sobre sus beneficios o perjuicios esta dolencia está aumentado.

Es una enfermedad grave que puede provocar efectos irreversibles. Las grasas son imprescindibles para las vitaminas liposolubles y los ácidos grasos. La carne aporta proteínas y hierro. La desnutrición causa anemias, hipervitaminosis, hipovitaminosis, carencias de oligoelementos, hipotensión y osteoporosis… La primera víctima de ortorexia fue Kate Finn; en un principio se le diagnosticó anorexia: ella no estaba de acuerdo. No le preocupaba el peso ni las calorías, sino la alimentación sana. Aún así, las fobias a distintos alimentos le hacían bajar de peso. Murió de un fallo cardiaco producido por inanición ortoréxica en 2003.
A nivel psicológico, el sufrimiento es similar al de la anorexia o la bulimia. Los ortoréxicos evitan reuniones familiares y sociales por miedo a los alimentos que servirán, lo que les lleva al aislamiento social.

 

Vigorexia
No es fácil diagnosticar esta enfermedad; los criterios aún no son claros, y es un trastorno tan reciente que aún no ha sido reconocido como enfermedad por la comunidad médica internacional.

El término vigorexia, definido por el psiquiatra Harrison G. Pope del Hospital McLean (Belmont, EE.UU). Como excepción a los trastornos relacionados con el aspecto físico, la vigorexia afecta mayoritariamente a hombres. Consiste en una obsesión por conseguir un cuerpo musculoso, y a una alteración de la imagen que hace que el paciente nunca se sienta satisfecho con sus resultados.

La persona afectada de vigorexia siempre se ve enclenque; realiza pesas de forma compulsiva, en jornadas que oscilan entre las 4 y las 8 horas, hasta que su cuerpo alcanza desproporciones grotescas. El gimnasio, que convierten en su segunda casa, y son esclavos del espejo y la báscula. Asocian belleza a masa muscular.
Su vida entera gira en torno al cuidado de su cuerpo, y el ejercicio es más importante que la vida social e incluso la laboral. Renuncian a ascensos o a relaciones para continuar con sus horas de gimnasio, y evitan situaciones donde haya que mostrar el cuerpo, que ocultan con ropa amplia.
La dieta se regula de forma minuciosa, se eliminan las grasas y se consumen proteínas en exceso, lo que lleva al hígado y a los riñones a desempeñar un trabajo extra. La situación se agrava cuando se une el consumo de esteroides y anabolizantes. El consumo de estas sustancias aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, lesiones hepáticas, disfunciones eréctiles, disminución del tamaño de los testículos y mayor propensión a padecer cáncer de próstata.

La vigorexia causa problemas físicos y estéticos: desproporción entre cuerpo y cabeza, problemas óseos y articulares debido al peso extra que tiene que soportar el esqueleto, falta de agilidad y acortamiento de músculos y tendones. Los hombres más sensibles a este trastorno arrastran, por lo general, problemas de timidez y baja autoestima. Está relacionada con el desorden obsesivo compulsivo. En vez de existir una obsesión por la limpieza y una compulsión por lavarse las manos, hay una preocupación por los músculos y una compulsión por el ejercicio y la comida. Fue detectado en épocas muy recientes, pero aumenta rápidamente.

 

Pica
Es un trastorno principalmente detectado en niños; aunque muchos ingieren sustancias no nutritivas, la pica sólo afecta del 10 al 32% de esos niños, en edades de uno a seis años. Ingieren productos u objetos no comestibles, papel, cal, barro, hielo, pelo, trozos de madera, de aluminio, y en ocasiones clavos, vidrio, pintura, cuerdas, excrementos y otras sustancias. Para darse como trastorno debe producirse por un periodo de un mes.
En adultos se puede presentar durante el embarazo, o con anemia ferropénica o deficiencia de zinc.

Provoca graves heridas y trastornos internos, aparte de destrozos dentales. Puede darse envenamiento por plomo o pintura, u otros productos tóxicos presentes en la tierra o en heces. Da lugar a desnutrición, infecciones, obstrucciones gástricas o intestinales…
Debe seguir siempre un tratamiento medico. En ocasiones el trastorno dura algunos meses y luego se resuelve espontáneamente; en otros casos, el trastorno puede continuar hasta la adolescencia o la vida adulta, sobr todo si está asociado con trastornos del desarrollo.

 

Potomanía
Se trata de un trastorno relativamente desconocido, que tampoco está registrado aún como enfermedad. Los medicos recomiendan la ingesta de 1,5-2 l de agua al día. La potomanía es, básicamente, la adicción al agua, que se ingiere en cantidades muy superiores a las recomendadas, de manera compulsiva y sin sentir sed. Afecta principalmente a mujeres, convencidas de los beneficios de beber muchos líquidos, que siguen este consejo con intención generalmente de adelgazar, o dejar de fumar, y sus consecuencias son gravísimas. Al enfermo le cuesta resistirse a la tentación, percibe tensión antes de cometer el acto, y luego siente placer, gratificación o liberación. Después puede haber arrepentimiento o sentimiento de culpabilidad.

Puede impedir el funcionamiento normal del cerebro, por pérdida de magnesio, que provoca la falta de memoria y acelera el envejecimiento. Provocar cefaleas, náuseas, letargo y convulsiones. Afecta al funcionamiento de los riñones; un exceso de líquido en el cuerpo puede provocar su colapso. Disminuye el número de impulsos nerviosos que llegan a los músculos y el bajo tono de las fibras provoca fatiga. El corazón, ante la falta de potasio, pierde su ritmo y el músculo cardíaco puede pararse. La hiponatremia, el nivel muy bajo de sodio en sangre es el mayor peligro. Puede llevar al coma, la parálisis cerebral o la muerte.

 

Síndrome del comedor nocturno (NES)
Fue descrito por Stunkard en 1955. Este síndrome combina episodios de anorexia por la mañana, y bulimia por la noche. Los enfermos evitan las comidas durante el día, y se atracan por las tardes y/o noches, de manera que no pueden dormir. Salvo en esos atracones, no comen en grandes cantidades.

Muchas veces se originan o se mantienen como maneras de controlar o reducir el peso: generan, aparte de los problemas propios de la anorexia y la bulimia, angustia, estrés, culpa y miedo. Por lo general, el origen real es emocional: la comida esconde, en realidad, un modo incorrecto de enfrentarse a las emociones.

 

Síndrome de Prader Willi
(Información tomada de la Página web en español de la Asociación del Síndrome de Prader-Willi (EEUU) http://www.pwsausa.org/spanish/index.html

El síndrome de Prader-Willi es una enfermedad congénita causada por una anormalidad en los genes (un fallo genético del cromosoma 15), normalmente de procedencia paternal (del padre). No es hereditario, ocurre por casualidad y se desconoce la causa. El riesgo de que PWS vuelva a ocurrir en la misma familia es muy bajo. Se deben practicar pruebas genéticas a todos los niños de los que se sospeche puedan tener PWS. Es recomendable que la familia reciba consultaría genética si se confirma el diagnóstico.

Predomina: 1: 12,000 – 15,000 en ambos sexos, y todas las razas.
La persona con síndrome de Prader-Willi tiene un apetito insaciable causado por un defecto en el hipotálamo, que hace que la víctima nunca se sienta saciado de comida y muchas veces, si no se le controla el acceso a la comida, coma sin parar hasta morir. Pueden darse también desórdenes y anormalidades del sueño, ataques periódicos de rabia, un umbral más alto para el dolor e incluso psicosis.
Las características básicas son: hipotonía, hipogonadismo, bulimia y obsesión por la comida, pequeña o moderada retardación mental y en adultos problemas de aprendizaje, el deterioro físico, y el comportamiento. difícil

La principal preocupación medica es la obesidad extrema
La obsesión convulsiva de comer comienza antes de los 6 años. La urgencia de comer es psicológica e irresistible; difícil de controlar y requiere constante vigilancia. Los enfermos con PWS tienen además un bajo consumo de calorías causado por la inactividad y la masa muscular pequeña. Se necesita una revisión de la dieta, un control periódico del peso y una dieta hipocalórica y con suplementos de vitaminas y calcio que son muy recomendadas. El mejor plan de comida son los que la persona encargada o la familia puedan aplicarle diariamente. El control del peso depende en la restricción de comida casual que requiere mirar en la cocina y en áreas de guardar la comida. Es también esencial par el control del peso y salud ejercicio diario (por lo menos de 30 minutos)
Hasta este momento, nos se ha encontrado intervención quirúrgica o medicamento que elimine la necesidad del estricto control de la dieta y la supervisión de la comida.

Los niños conPWS generalmente son afectuosos y alegres; sin embargo los niños mayores y los adultos tienen problemas de control, sobre todo cuando cambia su rutina o cuando hay eventos inesperados. Los problemas de comportamiento comienzan al mismo tiempo que la obsesión por la comida, aunque no todos están relacionado entre sí. Ayuda fijar una rutina y un sistema diario, con limites y reglas firmes, un tiempo de descanso y recompensas positivas. Es común la depresión en adultos.
En general la salud es buena y las expectativas de vida pueden ser normales si se controla el peso. La necesidad constante de restricciones en la comida y el control de comportamiento puede ser muy estresante para los miembros de la familia. Un empleo en talleres para readaptación de minusválidos o en otras instalaciones altamente estructuradas y supervisadas funcionan bien para muchos de ellos. Se debe informar perfectamente bien a escuelas, empleadores y cuidadores sobre el Síndrome de Prader-Willi.

 

Diabulimia
La diabulimia combina un trastorno de la alimentación, asociado a la diabetes tipo I. Los diabéticos debe controlar de manera rigurosa su alimentación, y en ocasiones esa necesidad de control puede provocar obsesiones y desórdenes alimenticios. Las diabulímicas juegan con el porcentaje de insulina inyectado, ya que la falta de insulina provoca que el alimento ingerido no se asimila. El cuerpo recurre entonces a un nivel elevadísimo de glucosa en sangre con un consumo excesivo de la masa ósea y muscular.
Las consecuencias son muy graves: sed excesiva, coma diabético, ceguera, fallo renal, amputación de miembros…

 

Desorden de la Dismorfia Física (BDD)
El Desorden de la dismorifa consiste en una obsesión por alguna parte del cuerpo que puede o no presentar un defecto fisico. En algunos casos, esa obsesión llega a una depresión profunda, con intentos o pensamientos suicidas. Cualquier parte del cuerpo puede ser objeto de dismordia, pero los más frecuentes son la nariz, el pelo o vello facial, la piel y sus distintos estados (pecas, manchas, acné, arrugas) y en el caso de las mujeres, las que marcan la diferencia de sexo (caderas, vientre, pechos).

Los enfermos padecen una baja autoestima, miedos irracionales al rechazo, y una fuerte conciencia de fealdad. En ocasiones saben que es una percepción falsa, pero no pueden controlar los pensamientos sobre ella. En ocasiones siguen rituales compulsivos para mirarse, ocultar los defectos, o mejorarlos, no siempre con los resultados esperados. Pueden pasar muchas horas frente al espejo, o intentando convencer a otros de su fealdad. En ocasiones acuden a medicación o a cirugía plástica compulsiva. A veces pueden intentar operarse ellos mismos, o seguir prácticas altamente peligrosas.
Puede ser compatible con enfermedades mentaes como la depresión, el trastorno obsesivo compulsivo, y la fobia social.

CRITERIOS DE LA ASOCIACIÓN PSIQUIÁTRICA AMERICANA "DSM-IV" PARA LA DISMORFIA CORPORAL:
- Preocupación por un defecto imaginario de la apariencia. Si existe una ligera anomalía física, la preocupación de la persona es excesiva.
- Esa preocupación causa problemas importantes, diagnosticados clínicamente, en las distintas áreas sociales del individuo.
- Esa preocupación no se acompaña de otros problemas mentales, (como por ejempo, la insatisfacción física y la distorsión corporal propia de la anorexia).

© Espido Freire 2005