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Espido Freire te cuenta su experiencia con la bulimia
en el portal clika salud. http://clikasalud.com/
Mar Rojo
Público, 18.04.08 |
Nadie, nunca, me había hablado de ello.
Primero pasaron los años de enfermedad, en secreto, dolorosísima, y el intento desesperado de salir de lo que fuera que me ocurría. Luego llegó el olvido. La negación. Sólo años más tarde pude escribir sobre bulimia y anorexia e investigar sobre sus causas y sus mitos.
Hubo que desmontar comentarios: cosa de niñas, de modelos, se quitaban con dos bofetones. Peleé por la dignificación de la enfermedad: no más enfermas, ni testimonios morbosos en platós. Y la observación y la denuncia de las imágenes y actitudes perniciosas.
Para entonces, ya mucha gente me hablaba de ello. Las asociaciones de enfermas y de familiares, activas y entusiastas, se organizaban, se formaban, presionaban. Generosos psiquiatras me ayudan, con sus cursos y su confianza, a comprender mejor la enfermedad. Las enfermas me confían experiencias que a nadie más revelan.
Otros siguen callando. Una de las discusiones más violentas de mi vida la mantuve con una tertuliana radiofónica que ridiculizaba las medidas sobre el peso saludable de Cibeles. Otra, en un congreso de asociaciones, en San Sebastián, indignada por la hipocresía sobre el tema. La amable directora de una revista femenina me auguró que nunca se lograría cambiar la publicidad, porque los anunciantes anhelaban adolescentes flacas. Ese muro no caería jamás.
Ahora, en Francia, la ley penará con la cárcel a quienes fomenten la anorexia. Moda, dietas, alimentación, publicaciones, blogs, educación, sanidad, todos los sectores serán responsables de crear una imagen corporal saludable. Francia, bastión de cosmética, ropa y actitudes. Los muros caen. Incluso los mares se abren.
Señores, señoras: hasta aquí he llegado yo. Nada hay imposible. Las conciencias se despiertan, y se crean. Las leyes evolucionan. La sociedad censura o acoge. Ahora, una joven ministra de Igualdad, quizás más sensible a esta situación, podrá también incorporarla a su programa: el 90% de los afectados son mujeres. Exijan, denuncien, impidan.
“Cuando comer es un infierno”
utilizado como terapia de los trastornos alimenticios
en el instituto de ciencias de la conducta de Sevilla
El Instituto de Ciencias de la Conducta de Sevilla,
dirigido por el Dr. I. Jáuregui, trabaja de manera
habitual con instrumentos como el cine y la literatura
para completar el tratamiento habitual de los trastornos
alimentarios.
Se trata de un trabajo terapéutico que emplea
la biblioterapia, el uso de la lectura como ayuda y
con fines curativos
Para el presente curso, 2006-2007 se ha elegido el
libro Cuando comer es un infierno, de Espido Freire.
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Lee aquí el desarrollo de la 1ª sesión
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Lee aquí el desarrollo de la 2ª sesión
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