El
Monstruo de Sangre Capítulo
I |
Te escribo, Veleta,
porque si no reventaré; reventaré de todos
modos, me temo, porque un día no soportaré el
dolor que a cada momento me perfora; ahora todo me tortura,
y mi tolerancia es cada vez menor, desde que descubrí que
me habían mentido, que no era vivir lo más
digno, ni lo más valiente, ni morir un acto de
cobarde, y que la felicidad pasada no regresaría
jamás, y me asaltan como una pesadilla mis venas
cortadas en el baño, o el frasco vacío
de ampollas rojas, cualquier cosa que me deje muda y
enigmática.
No quisiera matarme sin hacerme oír, aunque nadie
sepa de esta amenaza, y ni yo misma me pinte del todo
alguna tarde desesperada, y por tanto gris, y por tanto
anónima y liberadora, en la que decida comprar
un billete anticipado y abandonar el trozo de vida que
me tocó en suerte.
Como podría explicártelo, Veleta. No duele;
la angustia es tan grande que darse un tajo en las venas
calma y seda, que ver cómo el agua en la bañera
se empapa de sangre acalla inmediatamente la conciencia
y las penas, asesinato de un trozo de carne mía.
Pero debo escribirte porque no tengo a quién más
hacerlo. A los quince años consideré infantiles
los diarios, y a falta de cuaderno con candado te cuento,
sin anhelos de comprensión ni ansias por explicarme,
que hoy he estado recordando de nuevo la marcha de los
alemanes, y creo que si no se cumplen las promesas que
ese día hice, algunas promesas, las mías
de marchar o las del mundo de cambiar, voy a volverme
loca.
El jilguero se balancea, y los expositores de mariposas
que te gustaban han vuelto a dejarse ver; y yo debería
atender a mi trabajo atrasado, aunque sea el último,
si no quiero que mi jefe vuelva a avergonzarme ante todos.
Tu hermana me exhorta a la sensatez, y a no abandonar
aún este empleo, porque tras lo ocurrido es difícil
encontrar un trabajo, ya sin soñar en continuar
en un colegio; ahora me divierte pensar en que fui yo
la que más empeño tuve en conseguir los
intercambios con los alemanes. Me carteé con ellos,
para lograrlo, durante casi tres meses
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