The end:
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- Hambre
- Otra vez
- La Niña
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- Sin confianza
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- Toros y niñas
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El Monstruo de Sangre:
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- Capítulo II
- Capítulo III
- Capítulo IV
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Revista 5 Magazine
Defensa de la fantasía
The Maiden of the Shield

Revista Diva



Algunos caínes
ADN, 27.02.09

Han descubierto ahora en algunas localidades que existe una chica de
algo más de treinta años, cabello chocolate y grandes ojos, que algo
ha hecho de cine y que se encuentra vinculada a ellas, (las
localidades) por pertenencia, nacimiento o voluntad.

Cierto es que la muchacha en cuestión lleva veinte años de carrera
profesional, que L’Oreal la he elegido, entre muchas, como la
representante de un bonito rostro latino, que ha anunciado perfumes
para Vittorio y Lucchino, bebida para Pepsi y ha hecho una pequeña
fortuna propia con los diseños para Mango. Pero todo ello queda
oscurecido por la sensación de que es una de las nuestras, de las
pequeñas, de las insignificantes.

Ahora, aferrada al Óscar y con una sonrisa deslumbrante, se hace el
amago de dedicarla calles, como si de pronto apareciera como un ángel
caído,  invisible antes: se amortiguan las críticas y las envidias han
de refrenar, por  lo menos hasta que se planche de nuevo su vestido
vintage, el veneno que destilan: los mediocres quieren a los artistas
humildes, callados, marionetas de sus deseos. Las quieren vestidas
como señoras, pero con comportamiento arrabalero, las quieren mejores
que ellos, pero infinitamente peores que ellos. Como Caín, aguardan a
los demasiado buenos, a los que destacan, para atizarles cuando
puedan, cuando los encuentran despistados. Penélope, la que ha nacido
con una estrella en la frente y la ha lustrado con trabajo, brilla
demasiado para casi todos. Quizás ahora, para perdonarla, le dediquen
una calle.

 

© Espido Freire 2005