The end:
- Verde viento
- Difuntos
- Más pesquisas
- Corazón roto
- Comunicación aérea
- Lectores curiosos
- Hengelo
- Apologías varias
- Patios vacíos
- Infamias
- Seamos líderes
- Una reflexión
- Esa autoestima

- Otra corbata
- Malas notas
- Anuncios atrasados
- Leche derramada
- Mi lucha
- Los otros
- Turistas y viajeros
- Un hijo
- Certeza y evidencia
- El guardián
- Patata y fuego

El Monstruo de Sangre:
- Capítulo I
- Capítulo II
- Capítulo III
- Capítulo IV
- Capítulo V

Patata y fuego
ADN, 25.04.08

Qué cosa, el plástico.

Tan inclasificable el feng sui lo ha designado como fuego, el más impredecible de los elementos. Fuego extinto, un magma ya solidificado. Fuego hediodo. En las hogueras infantiles, cuando San Juan se celebraba con fuegos y chocolate, y éramos los niños, sin miedo a cerillas ni a obesidad, los que nos encargábamos de ello, el plástico era siempre el ingrediente repugnante, el que con humo y pestilencia espantaba el éxito de nuestra fogata.

Bisutería de plástico, menaje de cocina de plástico, juguetes, protectores de revistas, maletas y envíos. Imposible ahora una vida sin plástico, que impermeabiliza pañales y compresas, y conforma bolsas de basura, y cajas de cds. ¡Ah, y el poliéster! Otro mundo abierto ante nuestros atónitos ojos.

Me gusta tanto el plástico que lo reciclo con fruición. Lo valioso no debe arrojarse, como si se tratara de algo inservible, entre los desechos. Acogí con mi habitual fascinación ante la hechicería científica el descubrimiento de una bacteria que se alimenta de ese mismo plástico, la Azotobacter chroococcum. Aunque de momento no existe un sustituto real del plástico, ahora que se piensa en prohibir las bolsas de plástico, las pruebas que se realizan para lograrlo son igualmente interesantes. El azúcar, como base para moquetas. La patata, ese salvavidas, para la confección de nuevas bolsas. El maíz y la remolacha. Cercanos, habituales. La abundancia nos priva de la sorpresa ante lo prodigioso. Tras el truco, que el plástico regrese a su baúl mágico.

 

© Espido Freire 2005