 |
Cruza libros
ADN, 04.04.08 |
|
Se habla de apretarse el cinturón, e instintivamente se llevan las manos a la cabeza los que trabajan con Sanidad y con Cultura. Temen recortes, temen crisis a las que, a diferencia del sector inmobiliario, ya están acostumbrados. La encantadora Lola Beccaria se lamentaba ayer de que ya no se convocan fiestas para celebrar que un libro nuevo aparece: demasiados libros y pocas alegrías.
Son tantos los años pidiendo cambios en el mundo editorial, en el modo de enfrentarnos a la literatura, que yo no me había dado cuenta de que es así. Mis fiestas literarias, por otra parte, son otras. El modo en el que intento compartir que, por fin, Mileuristas II ha sido publicado no involucra editores, ni amigos escritores, ni un local con bebidas y discurso. Creo que los libros han de estar en la calle, y no en la estantería. Creo en las bibliotecas, en la formación, en la importancia que se le ha de dar a los autores, pero no a su personalidad, a sus obras, pero no como siempre, en lo de siempre. Así lo creen también quienes trabajan conmigo, en mi pequeña empresa, y por lo tanto, el día 8, ayudados por Bookcrossing España, liberaremos ejemplares de mi libro.
No creo que la cultura haya de ser gratis, pero sí generosa. No creo en absoluto que la falta de dinero conlleve una menor educación, ni una menor inversión en arte. Que sean las fiestas una excusa para gastar bien el dinero de promoción: pero que, cuando no hay dinero, no sean una excusa para callar y que los libros mueran de aburrimiento en sus cajitas. |