The end:
- Aire
- Alicia
- Roja
- Mal y miedo
- Sus zapatos
- Torre de marfil
- Único Mundial
- El copago
- Biblioteca Nacional
- Copa y tijera
- Agresión
- Derecho Romano
- De buen grado
- ¿Se pudren?
- ADN
- Héroes
- Nostalgia
- Desfachatez
- Codicia
- Nieve
- Hambre
- Otra vez
- La Niña
- Pago tardío

- Sin confianza
- Nuevos ricos
- Dos ruedas
- Toros y niñas
- Bebés de anuncio
- Conexión
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- Indigente
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- In-corruptos
- Algunos caínes
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- Lágrimas
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- Serán mayores
- A sus pies
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- Infamias
- Seamos líderes
- Una reflexión
- Esa autoestima

El Monstruo de Sangre:
- Capítulo I
- Capítulo II
- Capítulo III
- Capítulo IV
- Capítulo V

Revista 5 Magazine
Defensa de la fantasía
The Maiden of the Shield

Revista Diva



Leche materna (1)


Los bebés deben alimentarse en exclusiva de leche materna durante los seis primeros meses de vida, dictan UNICEF, la OMS. Les aporta todos los nutrientes, anticuerpos, hormonas, y antioxidantes que necesitan para desarrollarse, y supone una diferencia esencial en su salud y capacidad de supervivencia. Además, es gratuita, higiénica, no exige preparación, posee la temperatura adecuada, la composición exacta.

Sin embargo, las madres españolas cuentan únicamente con dos medias horas de licencia laboral al día para amamantarlos, con sólo 16 semanas de baja maternal. Algunas guarderías no aceptan suministrar la leche materna, ya que existe un vacío legal en torno a su condición de alimento. Imposible para muchas la conciliación entre crianza y trabajo. Sólo existe un banco de leche, en las Baleares, y la sociedad continúa con mitos, rechazos y remilgos ante la lactancia en público, o por encima de cierta edad.

Muchos de los españoles de mi edad fuimos destetados demasiado pronto; las madres, con el miedo constante de no alimentar bien a sus hijos, atendieron a los médicos, que favorecían la leche artificial. ¿Nos hubiéramos ahorrado alergias, trastornos digestivos, caries, problemas de peso? De todo ello andamos sobrados.

Las amas de casa de los setenta fueron informadas de que no lo hacían bien e incitadas a cambiar sus hábitos por los expertos. A las madres del 2007, en su mayoría jóvenes profesionales, no les permiten hacer las cosas bien. La culpa, sea como sea, recae siempre, hipócritamente, sobre ellas.


 

© Espido Freire 2005