Cronología
Personal
(Escrita por el propio autor en tercera persona, de lo
que humildemente se excusa con los lectores -como dice
Juan Goytisolo-, rogándoles que no tomen por vanidad
lo que no es más que un común recurso estilístico).
1928
Carlos Fuentes nace el 11 de noviembre en la ciudad de
Panamá. Su madre es Berta Macías Rivas,
nacida en Mazatlán, Sinaloa, y su padre Rafael
Fuentes Boettiger, oriundo de Veracruz y embajador de
México en Holanda, Panamá, Portugal e Italia.
La familia desciende de inmigrantes llegados de Santander,
Santa Cruz de Tenerife (Canarias) y Darmstadt (Renania),
todos instalados en México durante la década
de 1860, así como de indígenas yaquis del
estado de Sonora. El bisabuelo paterno Philip Boettiger
Keller, es un lasallista alemán opositor de Bismarck
que funda una hacienda cafetalera en el lago de Catemaco,
Veracruz. La bisabuela paterna. Clotilde Vélez
de Fuentes es una bella y valiente mujer que se dejó
cortar un dedo con un machete por bandidos en el recorrido
de la diligencia entre México y Veracruz, antes
que entregar voluntariamente sus anillos de bodas. La
familia paterna vive primero en el puerto de Veracruz,
donde Rafael Fuentes Vélez dirige el Banco Nacional
de México, y más tarde en Jalapa, donde
el tío mayor, Carlos Fuentes Boettiger, es un promisorio
poeta, discípulo de Salvador Díaz Mirón,
pero desaparecido a los veinte años de edad. La
abuela materna, Emilia Rivas de Macías, joven viuda,
trabaja en la campaña escolar de José Vasconcelos
para mantener a su familia de cuatro hijas.
1929-1934
Vive en las ciudades de Panamá, Quito, Montevideo
y Río de Janeiro, donde su padre ocupa varios puestos
diplomáticos, entre ellos el de secretario del
embajador mexicano en Brasil, el escritor Alfonso Reyes,
con quien Fuentes mantendrá una relación
cada vez más próxima en sus años
mozos. En 1933 su padre ocupa fugazmente el puesto de
secretario del Departamento del Distrito Federal pero
renuncia al poco tiempo, disgustado por el alto grado
de corrupción de la política. Reingresa
al servicio diplomático y es enviado a la Embajada
de México en Washington.
1934-1940
Nace en la ciudad de México su única hermana,
Berta. La familia vive en Washington D.C., donde su padre
ejerce como consejero de la Embajada de México.
Asiste a la escuela primaria Henry D. Cooke y recuerda
a una maestra multidisciplinar y generosa, la señorita
Florence Painter. Pero pasa una infancia sin vacaciones:
en los veranos, asiste a escuelas en la ciudad de México
para no perder la lengua castellana y conocer la historia
patria. Queda al cuidado de sus abuelas y tías,
con las que establece lazos perdurables de afecto e imaginación.
Pasa temporadas en el Hotel Mocambo de Veracruz, tierra
parte, y en el Hotel Anáhuac de Acapulco, entonces
una aldea de pescadores. Los EE.UU. del Nuevo Trato de
Roosevelt y el México revolucionario de Lázaro
Cárdenas lo marcan políticamente desde niño,
así como la guerra de España y la llegada
de los primeros judíos exiliados de Alemania a
su escuela en Washington. Una y otra vez, tiene que vestirse
de charro para representar a los niños mexicanos
en fiestas diplomáticas y programas de radio. Visita
con su padre la Feria Mundial de Nueva York y siente temprana
inclinación por el cine, el periodismo y la literatura.
Mark Twain y Edmundo de Amicis son los autores más
importantes que lee en este periodo, así como Rafael
Sabatini y Emilio Salgari.
1940-1944
Viaja con sus padres de Nueva York a Valparaíso
en vapor, tocando puertos de Panamá, Colombia,
Ecuador y Perú. Pasa estos años en Santiago
de Chile y Buenos Aires. En Santiago, asiste al colegio
inglés The Grange y escribe sus primera narraciones
con Roberto Torretti, publicando algunas piezas en el
Boletín del Instituto Nacional de Chile, fundado
por Victorino Lastarria. Es la época del Frente
Popular chileno y de la guerra mundial, dos hechos que
se imprimen profundamente en su sensibilidad. Asiste a
los mítines políticos para la sucesión
presidencial de Pedro Aguirre Cerda y al mismo tiempo
empieza a leer a Gabriela Mistral y Pablo Neruda. Sus
primeros profesores de literatura son Julio Durán
Cerda y el español republicano Alejandro Tarragó.
Llega a Buenos Aires a los pocos días de la toma
del poder por el general Farrel. En rebelión contra
la educación fascista del régimen militar,
se dedica a descubrir el sexo, el tango y la obra de Jorge
Luis Borges. Continúa leyendo a Verne, Dumas y
Stevenson.
1944
Vuela en tiempo de guerra con su madre y hermana de Buenos
Aires a Miami vía Porto Alegre, Río de Janeiro,
Trinidad y Santo Domingo. Prosigue estudios secundarios
en México, donde su padre desempeña el cargo
de director de protocolo de la Secretaría de Relaciones
Exteriores. Sigue en contacto con el grupo de diplomáticos
surgidos de la Revolución mexicana -Castillo Nájera,
Padilla Nervo, Quintanilla, Córdoba, Campos Ortiz,
Tello- y se forma en los principios de lo política
exterior mexicana: no intervención y autodeterminación.
Lee el Quijote, operación que a partir de
entonces repetirá cada año.
1945-1946
Termina la graduación de bachillerato en el Colegio
México de la Ciudad de México. Su guía
literario es el maestro Enrique Moreno de Tagle, quien
pone en sus manos una obra reveladora de la nueva literatura
mexicana, Al filo del agua, de Agustín Yañez.
Paralelamente, se deja seducir por la trilogía
de USA de John Dos Passos y equilibra sus lecturas modernas
con las de los clásicos castellanos, sobre todo
Rojas y Quevedo. Aprende a bailar, a enamorar muchachas
y a hacerse de grupos de amigos para salir de excursión
a los volcanes y a los cañaverales: México
es un país con tres pisos.
1947-1948
Recibe clases en el Colegio Francés de Morelos.
Publica algunos relatos cortos en las revistas 'Mañana'
e 'Ideas de México', así como reportajes
y artículos políticos en 'Hoy', 'Novedades'
y 'Voz'. Asiste a los cursos de filosofía de José
Gaos y de Eduardo Nicol, y a los de estética de
Justino Fernández, en la Escuela de Mascarones.
Gana varios concursos literarios en el colegio. Forma
amistad con Enrique Creel de la Barra, Jaime Saldívar,
Pita Amor y el grupo Basfumista, un pretexto filosófico
para la parranda, animado por el pintor Adolfo Best Maugard.
1949
Comienza la graduación en Leyes en la Universidad
Nacional Autónoma de México, pronto abandonada
a favor de la curiosidad excitante que le provoca ciudad
de México, su vida nocturna, prostíbulos,
cabarets, magos y mariachis: la materia prima de su primera
novela. En cambio lee, como antídoto de seriedad,
una obra deslumbrante: Los sonámbulos de
Hermann Broch. Vacaciones en un Acapulco cada vez más
cosmopolita , siempre en Veracruz, en los ingenios azucareros
de Oacalco y La Gloria, propiedad de su tío Alfonso
Romandía, y en casa de Alfonso Reyes en Cuernavaca.
1950
Una reacción de disciplina lo lleva a vivir en
Ginebra, Suiza, y estudiar en el Instituto de Altos Estudios
Internacionales con algunos destacados internacionalistas
europeos del momento: Ropke, Rappard, Bourquin y Brierly.
Lee exhaustivamente los clásicos griegos y latinos,
las novelas de Thomas Mann y la poesía europea
a partir de Baudelaire y Rimbaud. Ejerce como secretario
del miembro mexicano de la Comisión de Derecho
Internacional de la ONU, Roberto Córdoba. Viaja
a Portugal, Italia, la Austria ocupada y Francia, donde
conoce a Octavio Paz. Europa le ofrece el rostro final
de una belleza: la ruina.
Berta
Macías Rivas, su madre, en Washington, D.C.
(1935)
Rafael
Fuentes, su padre, en Washington, D.C. (1933)
Con
su hermana Berta, en Washington, D.C. (1934)
En
la Embajada de México en Santiago de Chile
celebrando el grito de la Independencia, (1942)
Con
su hermana Berta y su madre en Mar del Plata, Argentina
(1943)
En
el Colegio México, el día de su primer
discurso, México (1945)