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Entre la soledad y el amor (Ed. Debate, 2006)
Bryce Echenique nos ofrece su personal visión de las desazones
que han determinado su vida y su obra. En un juego de simetrías
especulares, la obra contiene cuatro ensayos sobre la soledad y un
escrito que profundiza en la depresión que lo aquejó
durante años, para concluir con otros cuatro ensayos sobre
el amor. En todos los casos, el humor se erige como la mejor arma
contra la adversidad.
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Permiso
para sentir (Antimemorias II) (2005)
Este segundo volumen de las Antimemorias de Bryce Echenique, es, como
la primera parte, una conmovedora evocación de episodios escogidos
de la trayectoria vital y artística vital y artística
del autor. Estos recuerdos, plagados de esa mezcla de ironía
y sabiduría a la que Bryce tiene acostumbrados a sus lectores,
no se detienen en la anécdota sino que, además, proyectan
un haz de luz sobre nuestra época. En ellos, además
de narrar parte de sus años europeos, el autor de ‘Un
mundo para Julius’ narrar sus mil y un regresos al Perú,
páginas que suponen un tierno pero no por ello menos incisivo
ajuste de cuentas con su propio país.
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Crónicas perdidas (2002)
Escritas a lo largo de varios años, las Crónicas perdidas de Bryce
Echenique fueron apareciendo en suversos medios los últimos
años, aunque quedaron fuera del alcance de muchos lectores.
Observador de la escena contemporánea, el autor aborda en estos textos
asuntos de política internacional, del mundo de la cultura y del espectáculo,
y, cómo no, aquellos que atañen a la literatura y su repercusión en
nuestras vidas. .
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A trancas y barrancas (1996)
Nuevas crónicas sobre Perú, España y Europa a
las que se añaden algunas interesantes reflexiones sobre autores
y lecturas, publicadas antes en diferentes medios. Una vez más
deja excelentes páginas de su aprendizaje del nuevo periodismo
estadounidense: “en todo trabajo periodístico, sólo
es posible alcanzar la objetividad total mediante una subjetividad
bien intencionada”.
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Para que duela menos
(1995)
Antología de textos del autor prologados por una extensa y
útil introducción a cargo de Juan Ángel Juristo. |
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Permiso para vivir (Antimemorias) (1993)
Bryce toma el término antimemorias de Malraux para pedir permiso
para vivir y para contar las mil y una peripecias que le han ocurrido
a los largo de su vida de autor solitario que ha vivido en excelente
compañía. Son confesiones, no confidencias, que le permiten
optar por el humor en su afán de relativizar el dramatismo de la finitud
humana y de trascenderlo por vía de la paradoja. Y así, sin querer
queriendo, como cuenta Bryce Echenique que empezó este libro tan despiadado
como lleno de humor y ternura, logra darnos una imagen de su vida
sentimental e intelectual en la que se suceden países, personajes
y acontecimientos en un desorden temporal tan rico y variado como
los vaivenes de una memoria desacralizadora.
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Crónicas personales (1988)
Reúne las crónicas de "A vuelo de buen cubero y
otras crónicas" y añade varias relativas a los
escritores que admira: Hemingway, Borges, Cortázar, Ribeyro,
García Márquez y Vargas Llosa. Una labor inspirada por
el "Nuevo periodismo estadounidense" donde la técnica
y los procedimientos son más literarios que periodísticos. |
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A
vuelo de buen cubero y otras crónicas (1977)
Alfredo Bryce Echenique cuenta sus andanzas por Estados Unidos de
la época en que recibió la beca de la Fundación
Guggenheim, en 1975. También relata experiencias vividas en
París y otras ciudades a través de crónicas de
tipo periodístico. Retrata ciudades conocidas a primera vista
y se sitúa sí mismo, extraviado y nervioso, en contextos ajenos.
Un periodismo francamente literario. |
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