
"Afrodita" podría considerarse como una larga
introspección, un ajuste de cuentas con la sensualidad:
la gula asociada a la lujuria. Pero nada tan lujurioso
como la luminosa y colorista prosa de la autora. Las
páginas más brillantes que han salido de su pluma.
Se trata de un libro que descansa en el humor, en
una visión femenina del mundo, en un vitalismo que,
con seguridad, le habrá costado esfuerzos, cuya evocación
se nos ahorra . Joaquín Marco, ABC Literario,
17 de octubre de 1997.
Concebido como un cruce de al menos dos estructuras
genéricas y varios géneros temáticos, "Afrodita" es,
antes que nada, un libro asombrosamente divertido.
Conviven en él, el libro de viajes, o mejor, de memoria
del viaje -el sabor y el aroma son soportes privilegiados
del recuerdo- y el esquema del libro de cocina: ya
se sabe, las sopas, los entrantes, las carnes y pescados,
los postres, las especias… Está todo mirado desde
la óptica de Eros, y Eros es quien manda en estas
recetas con historia, pensadas por y para la fascinación
.
Rosa Pereda, Babelia, El País, 10 de enero de 1998.