En un biombo chino

El mar y sus significados

El ojo sentimental

La colina negra

Entre árabes

Anochece en Katmandú

Las reinas de África

Los días de Birmania

Gente remota


¡EL VIAJE DE TU VIDA!
Todo lo bueno se acaba: sin ir más lejos, las vacaciones... y nuestro concurso de relatos de viajes. Así que aquí están l@s tres afortunad@s que recibirán en su domicilio un lote de libros de Altäir Viajes. ¡Enhorabuena a los ganadores, y gracias a todos por participar!

Los ganadores son:
-Mónica Soler, "Dios y los colores"
-Jon Madari, "Mardi Grass"
-Verónica Watt, "Cuando fui Cenicienta".

Cuando fui Cenicienta
Dios y los colores
Elephant and Castle
Siempre nos quedará...
Kaixo
Mardi Grass

 

MARDI GRASS
Jon Madari

Sucedió en Nueva Orleans, en el inquieto espacio de tiempo en que las nubes del jazz se desplazan empujadas por el viento de la algarabía:

Muchachas oficialmente desaparecidas y dadas por muertas en todos los informativos de los canales por cable; hombres maduros con la cara marcada por las cicatrices del alcohol; despistados soñadores en busca del paraíso perdido al final del camino de los adoquines dorados; presos fugados de sus propias miserias y de sus pesadillas; serpientes, vudús, prostitutas celosas
y una sax machine averiada y protegida por los fornidos brazos negros de un hombre dormido; la estatua de Louis Amstromg escoltada en el parque por decenas de parejas de amantes cuyos gemidos forman un caos de circulación en Canal Street; muertos de hambre, opulentos y enfermizos bebedores de absenta; congresistas del partido republicano en misión oficial; congresistas del partido demócrata en viaje de negocios; echadoras de cartas, traficantes, estafadores profesionales; exhibicionistas, bailarines callejeros de claqué que apenas han cumplido los nueve años, y dos viajeros que buscaban, como tantos, el Preservation Hall y sólo encontraron la silenciosa niebla del Mississippi.

Uno de ellos apareció flotando al amanecer: el estómago hinchado, la boca
llena de algas y una máscara de carnaval colgándole obscena del cuello...

El Mardi Grass no se suspendió. ¿A quién le importaba mi hermano?.