|

El mundo. La Únión
Sovietica se ha consolidado como uno de los grandes
actores internacionales. A mediados de la década de
los 50, firmó el tratado de paz con Austria, país
que recupero la soberanía perdida hacia el final de
la Segunda Guerra Mundial cuando quedó dividida en
cuatro zonas de ocupación. Además impulsó la formación
de un pacto de defensa que englobó al Bloque Socialista
-en respuesta al pacto de la OTAN- y liberó a los últimos
prisioneros alemanes, que se reencontraron con sus familias
luego más de diez años. El mismo año de la muerta
del músico de jazz Charlie Parker, del científico
Albert Einstein y del actor Jamen Dean, la RCA presentó
el sintetizador musical y los ingleses la televisión
a color, mientras las hamburguesas de Mc Donald's empezaban
a perfilarse como un símbolo de Estados Unidos.
El país. La tentativa de golpe militar
para voltear al gobierno de Perón se frustó el 16
de junio, pero logró concretarse exactamente tres meses
después cuando el general Eduardo Lonardi y el almirante
Isaac Rojas tomaron el poder. La persecución a todo
el movimiento justicialista llegó al extremo de prohibir
-por decreto- que se nombrara a Perón y a Evita. Comenzó
a hablarse entonces de "régimen depuesto"
y del "tirano profugo y su difunta esposa".
El peronismo permitió, además, la conformación de
un nuevo publico consumidor de libros que apoyó el
boom del cuento nacional, que se desarrolló entre mediados
de los 50 y la década de los 60. "Generación
del 55", se bautizó -justamente- al grupo de escritores
que comenzaron a publicar luego del golpe militar: en
general antiperonistas (algunos por izquierda y otros
por derecha), eran propensos al realismo, despreciaban
el escribir bien como valor absoluto y su presencia
crecía en los medios de comunicación.
El humor. Con el golpe militar, recuperaron
su voz los humoristas acallados por el régimen despuesto
y también los que cambiaron de posición ideológica
de la noche a la mañana. Apareció gran cantidad de
publicaciones sin más objetivo que congraciarse con
las nuevas autoridades o burlarse del ex presidente:
Sainete, Cachaditas en Pocholandia, Figaro, Popurrí,
entre otras. Tuvieron una corta vida y poco adhesión
popular.
La historieta. Menos atada a la coyuntura
que el humor gráfico, las viñetas nacionales se consolidaban.
El lector argentino no permitía ya que se le ofreciera
cualquier cuadrito: exigía guiones adultos, trabajos
bien estructurados y diseñados con calidad.
|