|
Como otras niñas
nacidas y que han crecido
en zonas de riesgo y pobreza
de Fortaleza, Rosa Angela,
de 15 años, cayó
en las redes informales de
prostitución a la edad
de 9. Escapó de su
casa por abusos sexuales de
un hermano, un tipo de situación
que acostumbra a mancillar
el honor de la niña
más que a conducir
a culpar y perseguir al agresor.
(©
texto: David Dusster/ foto:
Kim Manresa)
|