JAZZ VOYEUR, Por Scott Yanow.

Es un viejo tópico que una imagen vale más que mil palabras. Cuando se trata de jazz, se podría añadir que las mejores fotografías valen más que mil notas. Teniendo en cuenta que los músicos de jazz no suelen ser filmados -las actuaciones de la mayoría de los primeros y mejores músicos nunca se grabaron- y que los aficionados que viven en ciudades pequeñas raramente tienen la oportunidad de ver a algunos de sus músicos favoritos en persona, las fotografías son particularmente valiosas en el mundo del jazz.
El jazz nace alrededor del año 1895, aunque no aparece en forma de disco hasta el "Original Dixieland Jazz Band" en 1917. La única evidencia de su nacimiento es, con excepción de algunas entrevistas y crónicas, a través de fotos. De Buddy Bolden, el primer gran músico de jazz que se conoce, existe sólo una foto. En las imágenes que recoge la cámara uno puede detectar la alegría y el genuino compañerismo de los primeros músicos de New Orleans a pesar de no poder oír sus notas.
Sin la gran mayoría de los músicos de jazz de la era 1920-60 entre nosotros, sus mejores fotografías nos dan pistas de cómo eran estos músicos con respecto a su personalidad, sus expresiones cuando creaban música o cuando estaban en plena actuación. Mientras que es posible ver a algunos de los músicos principales de esta época en filmaciones (Louis Armstrong, Duke Ellington, Benny Goodman, Count Basie y Coleman Hawkins), muchos otros nunca fueron grabados (Jelly Roll Morton, King Oliver, Fats Navarro y Booker Little). Afortunadamente, han existido unos cuantos fotógrafos dedicados al jazz que han ayudado enormemente a hacer historia capturando valiosos momentos con sus cámaras.
Muchas de las mejores fotografías clásicas se pueden encontrar en libros tales como "Black Beauty, White Heat" (compilado por Frank Driggs y Harris Lewine, William Morrow & Co, 1982), "A Pictoral History Of Jazz" (de Orrin Keepnews & Bill Grauer Jr., Billboard Books, 1986), "Jazz" (compilado por K. Abe, Billboard Publications, 1986) y "Ray Avery's Stars Of Jazz" (Jazz Media ApS, 1998). Viendo estas fotos clásicas, uno casi puede oír la música. Lo mismo se puede decir del libro "Jazz Voyeur", de Gerardo Cañellas.
Debido a que la evolución del jazz fue tan rápida durante el período 1915-75, haciéndose más lenta desde entonces, y a la inevitable muerte de muchos de los grandes del jazz, algunos críticos de esta escena (y recién llegados tales como Ken Burns) han sugerido a veces que el jazz ha visto tiempos mejores y que apenas ha pasado nada durante los últimos veinticinco años. En realidad, el mundo del jazz ha llegado a ser mucho más diverso de lo que era y, más que una evolución directa, la música se ha desarrollado en mil y una direcciones al mismo tiempo. En el período 1915-75 se pueden encontrar los músicos más vanguardistas, desde King Oliver hasta Cecil Taylor. Ahora que se ha alcanzado una libertad total, son los músicos los que tienen que encargarse de desarrollar sus voces individuales, usando aquellos aspectos del pasado que más les interesan, utilizando elementos de sus propias vidas y experiencias, y agregando ideas de otros idiomas que no sean el jazz: canciones populares, música de otras culturas e incluso de la escena de la música pop. Hoy en día, en lugar de centrarse en un nombre dominante que influenciará generaciones enteras (como en los días de Charlie Parker y John Coltrane), el mundo del jazz está repleto de grandes nombres que tienen una gran repercusión en el vocabulario del jazz de una manera muy sutil. Dave Douglas, Don Byron, Joe Lovano, Greg Osby, James Carter, Chucho Valdés, Brad Mehldau, Matthew Shipp, Bill Frisell, Kurt Elling son algunos de los nombres de músicos que han aparecido durante las últimas dos décadas. Pero hay muchos otros que están manteniendo el jazz no solamente vivo sino también en una edad de oro que comenzó por lo menos hace noventa años.
Cada lector tendrá sus fotos preferidas y cada imagen despertará diversos pensamientos. Si hay alguna duda de que el jazz está vivo hoy en día, solamente hay que dirigir la mirada a las fotos sin edad de Gerardo Cañellas y escuchar su música.
Scott Yanow
Scott Yanow (Bronx, NY, 1954) lleva escribiendo sobre jazz desde 1975. Editor de la revista Record Review y de la tercera edición de la All Music Guide to Jazz, ha escrito seis libros (Swing, Bebop, Afro-Cuban, Classic Jazz y Trumpet Kings) y ha colaborado y colabora en multitud de revistas de música como Down Beat, Jazz Times, L.A. Jazz Scene y Jazz Report, entre otras.