|
BARCELONA: 'Alrededor de lo íntimo' Fnac
L´illa, hasta el 31 de agosto
Fotografías de Shadi Ghadirian y Malekeh Nayini
Desde la elección del presidente Jatami en
mayo de 1997, que abogó por la apertura del
país en su célebre discurso en las Naciones
Unidas alentando el diálogo entre culturas
y civilizaciones, Irán ha protagonizado un
retorno espectacular a la escena internacional en
el ámbito cultural y artístico. Raro
es que en los festivales internacionales no figure
alguna película iraní en su palmarés.
Sus músicos recorren Europa y Estados Unidos
multiplicando sus conciertos. En estos últimos
diez años, el arte y la cultura han contribuido
ampliamente a cambiar de forma progresiva la visión
occidental de Irán, alterada por los espectros
del terrorismo, del fanatismo, de la opresión
hacia las mujeres y de la frustración de los
jóvenes.
Paradójicamente, la fotografía iraní,
espejo de lo cotidiano, es poco conocida entre el
público europeo, salvo, claro está,
en el caso de la fotografía de prensa difundida
por las publicaciones internacionales. A menudo se
desconoce, por ejemplo, que en Teherán existen
tres universidades que enseñan fotografía.
Cada año se matriculan alrededor de 1500 estudiantes,
de los cuales más de la mitad son mujeres.
Se publican dos revistas de fotografía, se
le dedica una bienal y diversas galerías exponen
trabajos fotográficos. Contradiciendo nuestros
prejuicios, la imagen no está prohibida por
la religión en Irán.
De este modo, con una curiosidad a prueba de prejuicios,
inicié la búsqueda de los fotógrafos
iraníes que vivían tanto en Francia
como en Irán. Sus vivencias son ciertamente
distintas, incluso puede que opuestas -los unos viven
en la melancolía del recuerdo, los otros en
la esperanza del futuro-, pero hasta en los momentos
más duros de su historia han sabido salvaguardar
ese lazo que les mantiene en contacto con sus recíprocas
realidades.
Sus miradas se posan desde una identidad y una cultura
que ni la distancia, ni el tiempo han alterado. He
querido mostrar un instante fotográfico a modo
de conversación sobre trayectorias que se cruzan
y se complementan. Se ha creado un nuevo diálogo
a través de este arte.
Michket Krifa, directora y coordinadora de
exposiciones y manifestaciones culturales.

|