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Fotógrafo
estadounidense de 85 años. David Douglas Duncan es autor
de más de veinte libros sobre fotografía, siete de ellos
alrededor de su amigo, Picasso, con el que compartió
gran parte de los cincuenta, en su villa de la Riviera,
y del que tomó cerca de 10.000 fotos.
Es
reconocido como reportero de guerra, merecido, por que
ha estado presente en la II Guerra Mundial,
Corea, o Vietnam y fotógrafo para Saturday
Evening Post o Life, revista en al que militó
por 10 años.
Es el primer fotógrafo que tiene obra en el Withney
Museum. A lo largo de su carrera, Duncan ha cubierto
temas tan dispares como la Tortugas caribeñas, cabras
irlandesas, marines yanquis en tres guerras, conflictos
en oriente próximo, pinturas de Picasso, tesoros del
Kremlin y un sinfín de países como Egipto,
Indonesia, Jordania, Marruecos, España, Alemania,
Afganistán, Birmania, India, Irán, Grecia Turquía
o Bulgaria.
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El
maestro del "momento decisivo" proviene de una familia burguesa
en el negocio textil. Se educó en los círculos intelectuales
de los cafés en los años 20. Compró su primera cámara en
1930, mientras trabajaba en África. Poco después
decidió ser fotógrafo. Poco después estallaba todo su talento,
de ésta época son algunas de sus mejores fotos en Francia,
España o México. Después estuvo en Nueva York y
de vuelta a París trabajó para Jean Renoir, comienza
sus relaciones con la izquierda -junto su amistad con
Robert Capa-y realiza un documental sobre la guerra
en España. Al estallar la guerra se alista, y más tarde
trabaja para la resistencia, durante un tiempo desaparece,
lo que hace pensar que está muerto. Su mujer organiza una
retrospectiva póstuma en el MOMA, al enterarse de
que estaba vivo el motivo de la exposición se transformó
y recomenzó su carrera. Durante 1948-50 estuvo en Asia
(Birmania, Pakistán, India, China). Continuó su labor
de fotorreportero durante los 60 por medio mundo hasta que
pensó que su trabajo no era bueno e intentó destruir parte
de su trabajo. En 1966 dejó Mágnum, pero permitió
que mantuviesen la distribución de sus fotos. En los setenta,
harto de la banalización del documental se retiró a pintar
y dibujar, y desde entonces rechaza todas las entrevistas.
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