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YVES SAINT LAURENT. EL NACIMIENTO DE UNA LEYENDA.
ASTURIAS. FNAC PARQUE PRINCIPADO (Oviedo)
Del 27 de mayo al 25 de agosto.
El trabajo de creación, la
ansiedad y felicidad de Yves Saint Laurent
en el trabajo y en la relación con su gente
cercana durante la preparación de su primera
colección en 1962.
Yves Saint Laurent conoció a muchos fotógrafos,
pero somos pocos los que le hemos fotografiado
desde sus inicios en la casa Dior.
En 1961 se preparaba para el lanzamiento
de su propia casa de costura junto con Pierre
Bergé. La anterior colección de Dior había
supuesto una revelación para la Editora
de Moda de Life, Sally Kirkland: "el joven
Yves Mathieu Saint Laurent es el nuevo genio
de la moda". Fue ella quien consiguió para
Nadine Puissesseau, la periodista, y para
mi mismo, cinco semanas para fotografiar
los preparativos de su primera colección.
Un acontecimiento.
Mientras esperaban la instalación definitiva
en la casa de la rue Spontini, Pierre Bergé
e Yves Saint Laurent preparaban la colección
en los antiguos talleres del modista Manguin.
Un último piso al que se accedía por la
escalera de servicio. Todo se hacía con
prisas pero nada se improvisaba, todo se
había meditado.
Entre dos mudanzas, Yves Saint
Laurent y Pierre Bergé ponían todo a punto
en el mayor de los secretos, desde los espejos
hasta los pomos de las puertas. Tuvieron
la cortesía de olvidarnos durante todo ese
tiempo y al fin, llegamos sin tan siquiera
saludar, para no molestar. Aquel joven de
veintiséis años nos fascinaba.
Cada mañana, observábamos una maniquí con
un nuevo traje, sublime. Nosotros nos maravillabamos,
pero Yves Saint Laurent no vacilaba: era
normal. En treinta años he tenido numerosas
ocasiones de fotografiarles. El reportaje
de 1961 continuaba. Tuve el raro privilegio
de trabajar a la sombra y el espíritu de
un genio, cuya leyenda no para de crecer.
Desde entonces, encuentros espaciados, pero
regulares, con Pierre Bergé e Yves Saint
Laurent han constitutido uno de los hilos
conductores de mi vida.
Pierre Boulat
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