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Crash
Comienza el viaje. Ponte cómodo y déjate
llevar de la mano de Álvaro a su universo alucinante
y alucinado. Las criaturas que lo pueblan no las encontrarás
por la calle, no son de este mundo, porque hasta las que
tienen nombre y apellido han sufrido una transformación,
están disfrazadas, erotizadas, idealizadas, desnudas
o amordazadas…. Y, sobre todo, ancladas en una nueva geografía,
a veces lúcida, a veces terrible, pero siempre sugerente.
¿Estás dispuesto a viajar, a sumergirte en
aguas pantanosas, luminosas, inciertas claustrofóbicas…?
Este libro es un billete a una nueva galaxia en la que seguro
te apetecerá quedarte una temporada y así
poder explorarla a tus anchas. Y quién sabe, tal
vez tengas la suerte o la desgracia de ser seducido por
la belleza de alguno de sus habitantes. Porque eso sí,
cada planeta está poblado sólo y exclusivamente
por criaturas bellas. De una extraña belleza, a veces,
en las que según qué imagen, domina la fuerza,
la soledad, la angustia, la luz, el equilibrio geométrico,
o el caos más barroco. ¿Acaso no hay belleza
en el desamparo de ese niño hombre atado con cadenas
y cuidando de una muñeca? ¿O en la androgínia
rotunda de una modelo que se muestra impúdica, fuerte
y perfecta ante la mirada osada de Álvaro? ¿O
en el glamour irónico de una vaquera en bikini?.
Detrás de cada foto hay una historia que yo he intentado
descubrir. Y en algunas el campo magnético es tal,
el canto de las sirenas tan atrayente, que necesitas pasar
de página para no quedar atrapado. ¿Cómo
hacen el amor estos habitantes? ¿Con quién?
¿Qué desean? ¿A uno de su especie,
o de otra? ¿Qué nueva sexualidad reclaman?
Aquí parece haber lugar para realizar todas las fantasías
que ansíen sus protagonistas. Fantasías recatadas,
ingenuas, salvajes, impúdicas, ambiguas, crueles…
Viendo las fotos también me asaltan preguntas más
mundanas, o acaso frívolas, y cuántas veces
se las habré formulado: Álvaro, ¿y
de dónde sacas los modelos? ¿Cómo se
dejan desnudar ante tu mirada? ¿Cómo se transforman
en la materialización de tus sueños? Y la
respuesta está ahí, claro, al alcance de la
mano. ¿Cómo no querer formar parte de todo
esto? ¿Cómo no negarse a ser otro para así
acceder al planeta al que Villarrubia te destine? Qué
más da si te deja en cueros, te cubre con una máscara
de animal, te embadurna de lodo, o hace crecer ramas y pezuñas
de tus manos? Porque si él te ha elegido, y ya da
igual donde te haya encontrado, en una discoteca, perdido
en la noche o en una playa de Ibiza, lo mejor es dejarse
llevar y descubrir qué criatura hace nacer de tí.
Despojarte por un momento de tu disfraz aburrido de hombre
anodino para que él te inmortalice como duende, elfo,
ninfa, fauno, niña perdida en un lugar oscuro, minotauro,
travestí moldeado con metal, muñeca de carne
y plástico, caníbal de tí mismo disfrutando
de una orgía de sangre…
¿Quién da más? Pues hay más.
¿Qué haces que aún estás leyendo
cuando de lo que se trata ahora es de mirar? Abre los ojos.
Este viaje merece la pena.
ALEJANDRO AMENÁBAR
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