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Así suenan las galerías del Metro
Una treintena de músicos callejeros de las más variadas nacionalidades bajo tierra.
‘Cantando bajo la tierra’, de Rolando Pardo (Argentina, 1955), transcurre casi enteramente, como bien reza el título, en los pasillos subterráneos del Metro de Madrid. Desde una etérea soprano húngara hasta los desenfadados miembros de El Bicho, más de treinta músicos callejeros desfilan ante la cámara: saxofonistas, bandoneonistas, guitarristas, cantautores, boleristas, rockeros, flamencos; españoles e inmigrantes provenientes de Rumania, Senegal, Argentina, Ecuador, Estados Unidos, Nigeria... Película coral, tiene sin embargo un hilo conductor: Chema, el silbador, busca por las estaciones del metro al bolerista cubano Bobby del Palmar para volver a tocar juntos y rememorar los viejos y buenos tiempos. De vagón en vagón, la música recorre las estaciones y los largos pasillos, traspasa las alcantarillas, y va trazando un mapa, no sólo de las diversas tendencias musicales, sino también de la cara multirracial de la España actual. Rodada originalmente en mini DV, Pardo ha logrado, con sencillez y frescura, conjugar un punto de vista personal con la plena naturalidad con la que los protagonistas cuentan sus vidas a la cámara.
¿Cómo inició la búsqueda y contacto con los músicos del Metro? ¿Por qué le interesó ese mundo musical subterráneo? La cuestión comenzó cuando vi a Chema el "silbador". Mientras él hacía sus extraños gorgojeos, lo acompañaba un anciano violinista y un manco que sólo con sus gestos instaba a los transeúntes a dejar monedas en un pequeño tarrito... El mundo musical subterráneo es increíble. Uno viene caminando desde lejos, desde el fondo de una interminable galería, y se escucha el sonido de un saxo, una tumbadora o un violín, como si viniera desde la nada, desde una sombra infinita...
¿Cómo reaccionaron ellos ante la idea del documental? Casi todos aceptaron la propuesta de salir en la película. Quizás alguno tenía miedo por estar sin papeles o por vergüenza a que no lo fuera a ver su familia o un amigo; pero a todos les pareció bien apoyar el proyecto.
¿Tenía un guión previo o la estructura se fue armando a medida que rodaba? Sí, había un guión previo que se trabajó bastante, sobre todo con el productor José Ibáñez, Javier Tamarit y Juan Ibáñez, que me apoyaron en todo momento... También colaboraron amigos como Baby González y Guaira Castilla. Es una película colectiva y de amigos. Me acuerdo hasta una conversación con Fernando León que le gustaba la idea de las rejillas que comunican los túneles del metro con la calle, y los sonidos que salen o entran por ellas...
¿Dificultades a la hora de producir y rodar la película? ¿Cuánto tiempo tardó en levantar y terminar este proyecto? Las dificultades de producir son como las de toda película: no siempre hay el dinero suficiente. A eso se sumaba la casi imposibilidad de rodar en el metro, los permisos, lo complicado de trabajar con personajes de tantas nacionalidades y culturas diferentes, pero se portaron a las mil maravillas, de verdad. En levantar el proyecto tardamos casi tres años. Terminarlo, en cambio, fue más rápido. Una preproducción de cuatro semanas, el rodaje en casi tres semanas y luego dos meses para montar y otro para armar pistas y mezclar sonido.
¿Con qué criterios eligió a los personajes que finalmente aparecen en el filme? ¿Muchos quedaron fuera? Claro que sí, muchos quedaron fuera. Una pareja de búlgaros cantantes de ópera, que también se dedicaban a trabajar la numerología y descubrir "secretos" en las personas. Era una pareja maravillosa, ella de niña fue trapecista de un circo y él era el anunciador, ella se quebró una muñeca y dejaron la vida del circo... También un chico, de Hungría, que tocaba jazz con cientos de botellas de agua, de diferentes densidades. Otro que tocaba la guitarra con un garfio. Pero bueno, es otra historia, otra película... La que está es la que vemos; la otra quedó en los sueños, no sé si estas personas existieron o los imaginé...
‘Cantando bajo la tierra’ se proyecta todos los jueves en los Cines Princesa de Madrid, a las 20.20 y a las 22.30.
Ficha artística José María Martínez, “Chema” (España) - SILBADOR Basile Negru (Rumania) - MULTINSTRUMENTISTA Carlos Bravo Mirón (España) - GUITARRA ARMONICA- VOZ Jorge y Antonio (Bulgaria) – ACORDEÓN- TROMPETA Jesús Jiménez (España)- CANTAUTOR Malik Yakub (USA)- SAXO Efraín Sheinfeld (Argentina) - BANDONEON Dora Szpeshazy (Hungría)- SOPRANO Jahbless (Nigeria)- RASTAFARI Doroteo Esquivel (Paraguay)- ARPA El Bicho (España) FLAMENCO-ROCK Thierno Dhiallo (Senegal)- BALAFON Pedro (Rumanía)- ZÍMBALO Funky Kabrones (Chile- Argentina)- POP-ROCK José Montenegro (Ecuador)- PIANO-VOZ Ángel Quilumba (Ecuador)- CHARANGO Wellington Batata (Brasil)- PERCUSION Horacio Deza (Argentina)- SAXO Rommel Carrión (Ecuador)- CANTAUTOR Edgar Gómez (Ecuador)- CROONER Antonio Casalla (España)- FLAMENCO Scoot Singer (USA)- ACORDEON Les Variettes- CLOWN La Brassa Band (Varios) VIENTOS Edgar “Chango” González (Argentina- Italia) TITIRITERO
Ficha técnica Guión y dirección: Rolando Pardo – EICTV Productor ejecutivo: José Ibáñez Fotografía: José David Montero Sonido: Wildtrack Montaje: Fabio Pallero – EICTV Montaje de Sonido: Jerónimo Labrada - EICTV Una producción de Pentagrama Films y la Iberautor (SGAE)
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