EL DOCUMENTAL
- Sinopsis
- Ficha Técnica
- Biografía director
MST
- El movimiento
- Chicao Strozake
- Antonio Canuto
 

 

 

 

 

MST

Este año, 2004 , se cumplen 20 años de la fundación del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra de Brasil. El MST es, hoy en día, el movimiento social más grande y mejor organizado de Latinoamérica y, probablemente, del mundo.

Foto: Jose Bustos

Los integrantes de este movimiento, los llamados Sin Tierra, son excluidos sociales que luchan por un pedazo de tierra como único camino hacia una vida digna y estable. En un país como Brasil, eminentemente agrícola y con brutales diferencias sociales, la propiedad de la tierra no es solamente un derecho sino una necesidad de primer orden.

Brasil, quinto país del mundo en extensión, nunca ha tenido una verdadera Reforma Agraria. Esto ha desembocado en que hoy en día casi el 50 % de la tierra cultivable esté en manos de tan solo el 1% de la población. Según datos de las Naciones Unidas, Brasil se encuentra a la cabeza del mundo en desigualdad social.

Todavía hoy, Brasil padece las secuelas del colonialismo portugués y las anquilosadas oligarquías que aún ostentan los puestos de poder. El Movimiento Sin Tierra pretende retomar las tierras de un que país repartido entre los grandes latifundistas y multinacionales. Actualmente hay fincas privadas superiores en extensión a los países bajos. Se calcula que las familias sin tierra rondan los 5 millones y cerca de 40 millones de brasileños viven por debajo del umbral de pobreza.

Foto: Jose Bustos

El objetivo principal del MST es la consecución de la Reforma Agraria y la desaparición del latifundio en el país. Sus metas son aparentemente sencillas: el reparto equitativo de la tierra entre la gente que lo necesita. En los años sesenta el 80 por ciento de la población brasileña vivía en el ámbito rural, hoy no llega al 20. Esta brutal migración fomentada por los regímenes militares y los posteriores gobiernos neoliberales ha creado las mayores bolsas de pobreza urbana del continente. El MST propone una vuelta a la tierra de la que antaño millones de personas fueron expulsadas.

El rasgo mas provocador y llamativo del MST es la ocupación del latifundio. Cientos de campesinos invaden literalmente fincas improductivas o que incumplen la legislación laboral o medioambiental. Este acto tiene un doble significado: el uso práctico de esa tierra y la creación de un hecho político altamente significativo. El atentar directamente contra la propiedad privada es poner en duda el pilar más sólido de la sociedad. Esto genera atención y debate.

La ocupación de las fincas privadas no es ilegal. Ahí radica la fuerza moral y la astucia estratégica del MST. En el articulo 184 de la constitución brasileña se establece que cualquier finca superior a las 600 hectáreas que no cumpla unas mínimos requisitos de productividad será susceptible de ser expropiada por el gobierno y repartida entre las familias que lo necesiten. Mediante la ocupación de los latifundios el movimiento sin tierra denuncia la ilegalidad de ciertas propiedades al mismo tiempo que exigen que se cumplan las leyes vigentes.

Una vez ocupada la tierra los jueces deben decidir sobre el futuro de esta. En el 80 por ciento de los casos las fincas son expropiadas y repartidas entre las familias sin tierra. Este movimiento revolucionario ha conseguido por medios pacíficos, pero constantes, la expropiación de millones de hectáreas en Brasil y ha logrado que la Reforma Agraria sea el debate político más relevante del país.

El MST surge de la agrupación de 20 familias que se rebelan contra la dictadura exigiendo tierra. Era el año 1981. Cuatro años más tarde se crea oficialmente el movimiento. Hoy, son cerca de 4 millones de personas que viven y trabajan en asentamientos legales y productivos , dotados de un acceso a salud pública y a educación.

Según la FAO los asentamientos son responsables de más del cuarenta por ciento de la producción agrícola de Brasil.

Lo que distingue a este movimiento de otros grupos revolucionarios es una magnífica estructura organizativa que logra en sus asentamientos una forma de vida comunitaria, basada en un sistema asambleario y carente de líderes. Este sistema confiere un poder decisorio al individuo desde su núcleo familiar. Es por esto que la propuesta del MST no se conforma con la justa repartición de la tierra sino que aspira a un nuevo modelo de la sociedad brasileña desde sus bases.

Foto: Jose Bustos

Sin embargo, este proceso no es fácil; en los últimos quince años más de 1600 campesinos han sido asesinados y hasta hoy sólo 8 personas han sido condenadas. Aunque el MST es un movimiento pacífico, sus sucesivas acciones han llevado a crear un clima de violencia e inestabilidad en los campos brasileños. Los hacendados, también llamados fazendeiros, han reclutado pistoleros a sueldo para defender lo que consideran suyo, creando de esta forma, verdaderas milicias paramilitares. Durante estos veinte años, los sucesivos gobiernos han combatido duramente cualquier tipo de organización campesina sirviéndose de la policía y el ejercito.

El MST es una respuesta colectiva frente a la injusticia social. Es una respuesta pragmática y real. Es, también, esperanza en Latinoamérica.

En el año 2000 el MST junto a otras 5 organizaciones brasileñas creo el Foro Social Mundial de Porto Alegre. En los últimos 4 años este foro se ha convertido en el centro de debate político y social no gubernamental más importante del mundo. Su lema es: otro mundo es posible.



CHICAO STROZAKE


Chicao es un miembro histórico del movimiento Sin Tierra. Su historia es como la de millones de brasileños. Originalmente un pequeño productor, Chicao tuvo que dejar su tierra debido a las sequías y la presión de los bancos. Durante años deambuló por las haciendas con sus cuatro hijos como "boyafría",trabajador explotado sin derechos ni subsidios. También intentó sobrevivir en la ciudad con escasos resultados.

En los años 80 se une al recién creado MST y comienza una larga lucha por un pedazo de tierra. Finalmente él y otras familias sin tierra son asentados en un latifundio expropiado y crean una cooperativa agrícola que, con el paso del tiempo, se ha convertido en un referente nacional de organización y rendimiento.

Chicao, con 60 años, terminó su educación básica. Sus hijos, todos integrados en el movimiento, son abogados, campesinos e ingenieros agrícolas.

Todavía asentado, Chicao hoy en día, ayuda en la organización de nuevos asentamientos en su estado de Paraná y es un ejemplo tajante de los triunfos y conquistas de Movimiento Sin Tierra de Brasil.



ANTONIO CANUTO

El cura Antonio Canuto es miembro fundador de la Comisión Pastoral de La Tierra (CPT). Esta rama de la iglesia católica surge inspirada por la teología de la liberación hace casi tres décadas. Sus intenciones eran la defensa de los derechos de las clases oprimidas en un Brasil violento y con grandes diferencias sociales.

La CPT ha sido el punto de partida de muchos movimientos sociales en Brasil, en particular de Movimiento Sin Tierra. Antonio Canuto lleva años implicado en la denuncia social, en la liberación de trabajadores esclavos y en la lucha por los derechos indígenas.

Ha sido compañero inseparable durante 20 años del obispo Pedro Casaldaliga, figura clave de la Teología de la Liberación en Latinoamérica.

Antonio canuto continua en la CPT pero ya no oficia misas. Está casado con una mujer indígena y tiene dos hijas.