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POR LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Ante las críticas realizadas en los últimos
días desde diferentes medios de comunicación
contra aquellos que han manifestado libremente su oposición
a la guerra, enjuiciándoles por no haberlo hecho con
otras cuestiones de parecida trascendencia social, como el
terrorismo, los firmantes de este documento nos vemos en la
obligación de hacer las siguientes puntualizaciones:
1.
Consideramos que se atenta contra nuestra libertad de expresión,
no sólo cuando se nos prohíbe decir aquello
que pensamos, también cuando se nos dice lo que tenemos
que decir.
2.
Porque estamos en contra del terrorismo, en contra de cualquiera
de sus manifestaciones, estamos en contra de la guerra, a
nuestro entender, otra de sus formas de expresión.
En consecuencia, manifestamos nuestra repulsa contra el asesinato
de Joseba Pagazaurtundua cometido por ETA el pasado sábado
como parte de esa lógica del terror, de la que somos,
hoy, como otras veces, testigos horrorizados.
3.
De la guerra seremos, además, cómplices. Desempeñaremos
en ella el papel de verdugos porque estaremos financiándola
con nuestros impuestos, respaldándola con nuestra democracia.
Si hoy apelamos a nuestras instituciones para detenerla es
porque nos representan y están, en consecuencia, obligadas
a escucharnos.
4.
Porque estamos en contra de la violencia, cualquiera que sea
su procedencia, su pretendida justificación, defendemos
el valor de la palabra frente al de las armas.
La palabra, como vehículo de expresión de las
ideas, es uno de los instrumentos que la cultura pone al servicio
de la paz. Los que trabajamos cada día con ella proponemos
su utilización como herramienta privilegiada para,
mediante el diálogo, expresar las ideas y resolver
los conflictos.
Nos oponemos a su demonización y la exaltamos como
vehículo de comunicación, como instrumento insustituible
de pacificación.
5.
El delito de omisión de opinión del que se nos
acusa no es tal. Los firmantes no pensamos que aquellos que
han vertido contra nosotros ese tipo de acusaciones estén
a favor de la violencia de género por el mero hecho
de que no lo digan. Es algo que sencillamente damos por hecho.
Los firmantes de este documento deseamos y exigimos recibir
el mismo trato, no el de sospechosos que hemos recibido desde
algunos medios.
Los firmantes estamos también, desde luego, en contra
de la violencia de género, del hambre en el mundo y
de la explotación infantil, así como de muchas
otras cosas que no consideramos necesario especificar, sin
que por eso se nos deba considerar consentidores o cómplices
de nada.
6.
Queremos denunciar la lógica perversa de ese argumento.
Utilizándolo se manipula a la opinión pública,
criminalizando a los que manifiestan cualquier tipo de disidencia,
por pequeña que ésta sea.
Declaramos asimismo nuestro firme empeño en impedir
que se desplace el foco del debate, a pesar del interés
que parece haber en que eso suceda.
7.
Estamos satisfechos de la respuesta social que el NO A LA
GUERRA, expresado en diferentes foros relacionados con el
mundo de la cultura, ha obtenido, provocando un debate que
hasta ese momento resultaba inexistente. A pesar de los ataques
que la industria del cine ha sufrido, individual y colectivamente,
creemos, como decíamos arriba, que el intercambio de
ideas y opiniones, la utilización de la palabra, en
definitiva, enriquece el pensamiento y hace evolucionar a
las sociedades.
8.
Lamentamos tener que recordar algo que imaginábamos
garantizado en esta democracia que se declara consolidada:
dice nuestra constitución que defender la paz es un
derecho civil y una responsabilidad como ciudadanos.
Manifestarse públicamente en ese sentido es también
un derecho individual. Este último se llama libertad
de expresión.
9.
La palabra terrorismo significa, en su sentido más
amplio, la práctica y utilización del terror
para imponer un criterio o conseguir un objetivo. No hay mayor
terror que el que produce una guerra en la población
civil de un país agredido. Y los que esto firmamos,
no queremos ser, de ninguna manera, cómplices de ese
terror. Dicho esto, los firmantes nos reafirmamos en nuestro
derecho a defender, hoy y siempre, el respeto a la vida, a
la libertad y a los derechos humanos, allí donde sean
vulnerados.
Porque estamos contra la guerra, estamos contra el terrorismo.
Madrid, 10 de febrero de 2003
FIRMANTES:
1. Pedro Almodóvar
2. Montxo Armendáriz
3. Javier Bardem
4. Juan Diego Botto
5. Javier Corcuera
6. Álvaro de Luna
7. Agustín Díaz Yanes
8. Manuel Gómez-Pereira
9. Fernando León de Aranoa
10. Emilio Martínez-Lázaro
11. Julio Médem
12. Puy Oria
13. Fernando Trueba
14. Gerardo Vera
(... y 1.500 personas más del mundo dela cultura)
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