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Primera
película de La Fura dels Baus
El experimento se bautizó con "Fausto
versión 3.0", donde La Fura Dels
Baus llevó al "Doctor" a una
vorágine teatral de vanguardia. Luego,
estos catalanes pioneros en la deconstrucción
de los géneros, le convirtieron en un personaje
de ópera titulada "La Condenación
de Fausto" por arte y magia de su osadía
y desinhibición.
Ahora atacan el séptimo arte Álex
Ollé y Carlos Padrissa, con
el apoyo en el guión de Fernando León
de Aranoa y en la dirección de Isidro
Ortiz. (Las dos, colaboraciones ajenas a los
entresijos "Dels Baus", dato excepcional
en la carrera de estos catalanes amigos de la
transgresión. Ambos fichajes fueron elecciones
con nombres y apellidos, aquellos que se podrían
enrolar fácilmente a su engranaje neuronal).
"Con esta película queremos transmitir
que, de alguna forma, Fausto somos todos, porque
todos vivimos esa contradicción entre lo
visceral y lo cerebral", en palabras de Ollé
y Padrissa.
Uno de los nuevos fichajes, Ortiz, corrobora a
su manera estas declaraciones: "La película
cuenta cómo el mundo de los deseos puede
transformarse en una pesadilla. Si todos cumpliéramos
nuestros deseos, en vez de un sueño, provocaríamos
un caos horrible".
Al protagonista lo encarna Migue Ángel
Solá, para quien "Fausto 5.0"
"es un gran monólogo de alguien, un
grito interno de una persona que no llega a desdoblarse
por sí mismo y logra hacerlo a través
de la aparición de Santos, un ser
externo".
El diablillo de Fausto tiene la cara de Eduard
Fernández, un "Santos" "que
viene a decirle [a Fausto]: plantéate la
vida", según el propio actor. El triángulo
esencial lo completa Najwa Nimri como "Julia",
que resume escueta pero directamente de qué
va el embrollo : "Santos es la sombra, Fausto
es el alma en pena y Julia es la luz, una luz
pequeña que está ahí. Hay
un momento que Fausto enfoca y ve lo que tiene
delante: el amor".

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