Saura vuelve al género
musical con Iberia (2005), una adaptación
libre de la obra cumbre de Isaac Albéniz, que él mismo
define como “una revisión del clásico
que se puede bailar, un documental sin argumento”.
El mundo escenográfico creado es una joya al servicio de
la música clásica, el ballet y la danza contemporánea
junto a los grandes talentos del cante. La proyección de
imágenes, la iluminación y el rodaje en alta definición
se unen creando un decorado vivo que varía en función
del momento creado. La técnica se supedita al duende artístico.
La cámara es el ojo de Saura, la percepción de cómo
se debe ver captar la magia del instante.
La pianista Rosa Torres-Pardo, los bailaores Sara
Baras, Aída Gómez y Antonio
Canales y los cantaores Enrique y Estrella Morente
son algunos de los protagonistas de lujo de esta obra maestra. Carlos
Saura dice de Iberia: “Soy un aficionado
que se ha acercado al flamenco de puntillas siempre con el debido
respeto a una música que siento en lo más profundo
y que la mismo tiempo se me escapa de las manos” |