Rodado en un pequeño y concurrido juzgado de divorcios de Teherán, este extraordinario documental nos recuerda que las disputas maritales no conocen de fronteras geográficas. Lo único que varía de un lugar a otro son las leyes que permiten a las parejas disolver fácilmente su unión.
En Irán, cuando una mujer quiere el divorcio, las únicas causas legales son la demencia del marido, su impotencia o su inhabilidad para mantenerla.
Si creíamos que las mujeres iraníes, siguiendo las enseñanzas islámicas, se quedan mudas antee sta situación, en este documental podemos ver que estamos muy equivocados. A través de los casos de Ziba, Maiz y Maryam somos testigos de la fuerza y el empeño de estas mujeres por luchar contra la injusticia y el trato discriminatorio que reciben.
|