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CRITICAS
"Trueba
quiere heredar la sabiduría de aquel engranaje dramático que
hacía de cada gag una obra maestra. Es un deseo lícito paro
muy difícil. Aquí no existe la tradición de comedia que se dio
en los países de Wilder ni parece que la idiosincrasia española
permite su sutileza. Los grandes autores del cine español de
humor (Berlanga en primer término) se han inclinado antes por
el esperpento o el sainete. Trueba no. (...) Lo que se plantea
en "Sal Gorda" es delirante, es decir tributario también de
la extravagancia local, pero se orienta hacia un juego de puesta
en escena que quiere eliminar esas referencias. Los personajes
son inverosímiles, y no precisamente en el sentido peyorativo.
Pertenecen a un juego".
Diego Galán, El País 6-2-1984.
"Al revés que en mediocres comedias españolas tradicionales
(la tradición de la comedia española es con excepciones, casi
todas muy lejanas, de las peores tradiciones de la cultura nacional)
en la que todos los personajes transparentan un común sentido
del infrahumor, los de Trueba contrastan y se oponen entre sí,
provocando la sonrisa anticipada cuando se siente como uno de
ellos va a tener que soportar, estorbar o imponerse a otro (...)
Así se demuestra ser un profesional experto conocedor del género,
independiente de la rabiosa o de la relativa actualidad de sus
referencias y preferencias. Su sentido del humor es actual al
margen de que sus personajes sean actuales o intemporales."
Manolo Marinero, Diario 16, 11-2-1984.
"(...) Mezclando momentos de los hermanos Marx con retazos del
"Ocho y medio" felliniano y agitándolo todo a lo Wilder, Trueba
va construyendo una buena comedia que podía haber sido aún mejor.
Por que le falta algo tan importante como es el ritmo: hay momentos
en los que la película cae lenta y blandamente como un globo
desinflado. Sin embargo, hay que hacer notar que "Sal gorda"
tiene vocación de gran cine y que Trueba se afianza como un
realizador al mismo tiempo más espontáneo y más maduro que Colomo
".
Colon, ABC, 14-2-84.
"(...) Fernando Trueba,. Joven cinéfilo felizmente convertido
en cineasta, edicado como otros e de si generación - y de la
generación del cronista. En el amor al cine en general y a Hollywood
en particular (...) "Sal gorda" proporciona varias sorepreas.
Por ejemplo, la comicidad demente de situaciones y diálogos
debe menos a Samson Rapheaelson o a Charles Brackett & Billy
Wilder que a Tono y a Jardiel Poncela. (...) Porque pese a su
título "Sal Gorda" es una comedia muy elaborada y altamente
intelectual, lo que constituye a la vez su principal virtud
y su mayor limitación."
José Luis Guarner, La Vanguardia, 19-2-1984.
"(...) Fernando Trueba sabe que no es Hawks, ni Billy Wilder,
como Ladoire está seguro de no parecerse a James Stewart, y
ambos evitan en error de considerar a Silvia Munt como una reencarnación
de Catherine Hepburn. Sumadas todas estas evidencias y aun rindiendo
homenajes descendentes al esquema clásico -de la comedia para
el dúo a la comedieta para concluir en el vodevil., Trueba y
Ladoire han optado por el camino más asequible, menos complicado
y, también menos "intelectual" (...) en síntesis, "Sal gorda"
es un producto cómico que responde a los fines de Trueba: divertir,
sin más, y que no defraudará a ese público mayoritario que busca
motivos para la risa y la sonrisa".
Pedro Crespo, ABC, 8-2-1984.
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