LOS AMIGOS DE TRUEBA

 

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LARGOMETRAJES
"Opera prima"
"Mientras el cuerpo
aguante"

"Sal gorda"
"Se infiel y no mire con quien"
"El año de las luces"
"El sueño del mono loco"
"Belle epoque"
"Two much"
"La niña de tus ojos"
"Calle 54"

CRÍTICAS:

[...] Fernando Trueba, amante de epopeyas soñadas habla de lo que ve, con ternura, con sarcasmo, con frescura, sin solemnidad, sin buscar salidas definitivas, sin pedir nada, con inteligencia. "Ópera prima", comedia, pedazo de vida, pureza en movimiento, salto al ruedo sin caparazones que espanten el peligro, cuenta varios días en la vida de Matías Marinero [...] el glorioso Matías les habrá ofrecido noventa y cinco minutos de derrota de la lágrima fácil, mil giros deslumbrantes y cercanos, mil cadencias de ritmo para que ustedes le conozcan mejor, para que le quieran un poco más, para que nos riamos de nosotros mismos con menos solemnidad, para que con el exorcismo la mediocridad no nos ahogue jamás. Hay claves en "Ópera prima", hay momentos de sentimiento que no estorban a la bendita risa [...] natural es el talento, la gracia, las ganas, la compenetración de un actor -o llámenlo como a ustedes les de la gana- Óscar Ladoire, con el director más personal, más vivo, más inteligente que ha parido el cine español en los últimos años.
Carlos Boyero, la Guía del Ocio, 5-11 de mayo de 1980

Hay muchos modos de afrontar una primera obra, en este caso una primera película. El cine no es un libro. Quien se coloca detrás de una cámara dispuesto a demostrar lo que sabe, no ignora lo que se juega en su debú. Así hay quien trata de resultar comercial a todo trance, quien intenta acumular su talento en un instante y quien, en fin, a fuerza de sinceridad y experiencias anteriores, llega a narrar, cara al espectador, fiscal definitivo, todo aquello que domina o conoce. Tal es el caso de Fernando Trueba, debutante en esta doble "Ópera prima" que, además de iniciarle en su carrera, cuenta la historia de un personaje actual que se encuentra y enamora de su prima, justamente vecina del bario de la Ópera. Tal personaje que centra la película, en torno al cual la historia gira, convence a la postre como actor y colaborador de un guión, salpicado de gags de buena ley, plenos de humor y actuales alusiones [...] Es muy de agradecer que Trueba nos lo diga en un tono risueño, a través de un buen humor, acertado y aceptado, sin patetismos ni añoranzas, sin escenas ridículas ni recursos pobres. En esta hora vacilante del cine español, esta "Ópera prima" vale por todo un curso completo de otras tantas segundas y terceras obras, hasta rozar la eternidad ya conocida de tanto repetirse y porque encierra la breve historia de un personaje a medias entre un hoy que termina y un mañana que empieza.
J. Fernández Santos, El País, 2 de mayo de 1980

[...] La otra parte es que "Ópera prima" es la comedia de esta temporada. Una de las películas más divertidas que se pueda encontrar en la cartelera. Supone para todos los debutantes un debut de buten. Pertenece al tipo de película simpática contagiosa. Los diálogos y réplicas van a repetirse innumerables veces en la calle, las discotecas, el Metro, los bares, los "descansos" de los cines y los "pubs". Pero, si ésta es la dimensión primaria de esta película, hay otra sentimental y sentida, más respetable: casi un manifiesto personal del director como exigencia de autenticidad del alrededor y de sus necesidades respecto a la mujer idealizada. La mayor parte del cine analítico es simplón y el antisentimental es esquemático. "Ópera prima" es cine de nuestro momento, y cine pasional. El mejor cine pasional de cada momento ha perdurado. Ha resultado transferible a lo largo del tiempo. Cabe preguntarse si también el cine será pasión o no será.
Manolo Marinero, Diario 16, 30 de abril de 1980

[...] Aunque hay abundancia de pornografía, los asuntos sexuales están tratados extensivamente con los problemas de un Matías obviamente preocupado por la eyaculación precoz y la subsiguiente impotencia [...] Las idas y venidas de estas constantes elucubraciones sobre tan asuntos tan diversos como el vegeterianismo, las drogas, los viajes, Macchu Picchu, Woodstock, hippies y el amor le dejan a uno con la impresión de un joven enamorado de su propia voz [...] De gran éxito en España, la película promete un futuro mejor para Trueba, Ladoire y miss Molina cuando hayan abandonado las chorradas de juventud.
Archer Winsten, New York Post, 6 de enero de 1982

© Fernando Trueba 2001