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CRÍTICAS:
"Trabajar
lo máximo posible el guión y no equivocarse en el reparto. Estas
son las dos claves que apunta el director de cine Fernando Rodríguez
Trueba... Y las ha cumplido con creces a juzgar por el resultado
conseguido en "La niña de Tus ojos", un largometraje de sabor
amargo contado con humor, para que duela menos esa parte de
nuestra historia que no nos gusta recordar y que tiene mucho
que ver con España goyesca y grotesca que retrata con tan escasa
minuciosidad como inmensa audacia".
Gregorio Maestro para "Diario 16" (4- nov. - 98)
[...] Así, entre risas, sonrisas y carcajadas, va discurriendo
"La niña de tus ojos", en la que se insertan asimismo terribles
momentos dramáticos. De ahí que la talla del diamante haya sido
inspirada. Su belleza refracta luz en tonalidades de indiscutible
vivacidad. Y es que estamos ante una película hecha a conciencia,
con ilusión y una percepción consumada del material que se tenía
entre manos. El resultado es un sagaz divertimento, un melodrama
jovial, con protagonistas bien contorneados, un dramatismo nada
impostado y una elegancia en absoluto fastidiosa. En definitiva,
una cinta que será reconocida por su sutileza, su gracia, su
equilibrio y su desenlace.
Antón Merikaetxebarria, Ideal de Granada, 7 de noviembre
de 1998
[...] Es una película realizada con talento contrastado, más
que sólido, desechando la inútil floritura, encontrando el muy
difícil equilibrio entre comedia y drama, con esa vestimenta
tan menospreciada como necesaria llamada buena factura, pero
que evidencia algo aún más importante en la mirada de su autor
[...] Fernando Trueba, un hombre con inteligencia profunda y
múltiple, legítima ambición artística, privilegiado sentido
del humor, pasión púdica, romanticismo y realismo, se ha volcado
emocional y racionalmente en "La niña de tus ojos". Es trasparente
que ha dado mucho de sí mismo a su última y mimada criatura
[...] Todos los elementos de "La niña de tus ojos" están cuidados
al límite, de una calidad tan excepcional como voluntariamente
antiexhibicionista, de un lujo y una elegancia regidos implacablemente
por la sobriedad.
Carlos Boyero, El Mundo, 13 de noviembre de 1998
[...] El director ha alcanzado un nivel de maestría en la labor
de perfecto artesano, y sostenido sobre un sólido guión ha conseguido
una película que capta de inmediato la complicidad de un público
[...] El cine dentro del cine en ocasiones es buen cine. Sobre
todo si está en las buenas manos del director Fernando Trueba.
Jorge Berlanga, La Razón, 14 de noviembre de 1998
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