Muchos
de sus compañeros en el mundo de la crítica, pensaron
que Fernando Trueba pasaría a la producción cinematográfica
como otros, olvidando su pasado en la prensa e incluso renegando de
su pasado. Un cambio de trinchera...
Sin
embargo, en enero de 1981, se destapa como editor con la revista "Casablanca".
Pretendía ser un referente de calidad y opinión sobre
el cine.
Entre
sus colaboradores se contaban antiguos compañeros de Trueba
como Boyero, Julio Sánchez Valdés, Manolo Marinero,
Guarner o Felipe Vega.-todos ellos con cierto peso crítico
ya entonces y más ahora-. Se unieron otros amigos como Fernando
Savater, Juan Cueto o Gonzalo Suárez.
El
resultado, visto hoy día, es un gran documento gráfico
del cine que se hacía y se veía en aquella época
y sobre todo, de un grupo de enamorados del mismo.