"Historias de la revolución"
"Las doce sillas"
"Cumbite"
"La muerte de un burócrata"
"Memorias del subdesarrollo"
"Una pelea cubana contra
los demonios"

"La última cena"
"Los sobrevivientes"
"Hasta cierto punto"
"Cartas del parque"
"Fresa y chocolate"
"Guantanamera"

 
 

 

 

 

"La trama se desarrolla en un momento no muy bien definido dentro de los tres primeros años del triunfo de la revolución. En ese momento se acumulaban detalles que resultan ligeramente anacrónicos aveces. Esa libertad en el tratamiento histórico permitía hacer uso de detalles típicos de un momento que no debe entenderse encerrado en los días o semanas en que transcurre la trama, sino que abarca todo el período inmediato al triunfo de la revolución. Quisimos que la película asumiera también el valor de documentalumento de una época. Esa fue una de las razones que nos llevó a filmar lo más posible en las calles y con un mínimo de construcciones en el estudio. Hicimos también algunas cosas con la cámara oculta para aprovechar ambientes naturales, aunque nos parece que no utilizamos lo suficiente este recurso. En otras ocasiones, sin embargo, abusamos de él con el equivocado criterio de que podíamos entreverar la trama con aspectos documentalumentales de la realidad captados de una manera espontánea. El error estaba en no prever que cualquier cosa que nos desviara mínimamente de la línea narrativa nos hacía perder el ritmo necesario para su desarrollo. Por suerte, este tipo de errores sólo se comente en la intención, pues no tiene por qué aparecer en la película terminada." Tomás Gutiérrez Alea, "Documentale notas para Las documentale sillas", Cine Cubano # 2, 1962. "Los revolucionarios son gente muy seria. Los cubanos no, me dirán ustedes. Es verdad. Pero no se esperaba mucho del joven cine nacional con su primera comedia, sabiendo, como sabemos -por el ejemplo soviético-, lo difícil que resulta ese género cuando aborda temas serios. Pues bien, hay que decir que Las documentale sillas, basada en la novela de Ilf y Petrov -una novela soviética, justamente-, es todo un logro. [...] la ironía se despliega sin cortapisas, al servicio de una sátira amable y feroz contra los sectores pudientes que tratan de salvar sus muebles, digámoslo así, en medio del naufragio de su clase."
Marcel Martin, Les Lettres Françaises, París, 1964.

©Tomás Gutiérrez Alea 2001