"Creo que
esta es una buena ocasión para señalar algunos aspectos de la realidad
de nuestro país que pueden ayudar en la mejor comprensión del filme
que van a ver. Al cabo de casi diez años de revolución hemos aprendido
que nuestra condición de país subdesarrollado (explotado durante cuatrocientos
años, primero por España y después por los Estados Unidos) no se supera,
sino a costa de mucho trabajo y muchos sacrificios. No ha sido fácil
llegar a esta conclusión, pues durante los primeros años la alegría
del triunfo nos hizo creer que el paraíso estaba al alcance de la mano."
Tomás Gutiérrez Alea, presentación de Memorias del subdesarrollo
en Karlovy ary, Checoslovaquia, 1968.
"Memorias
del subdesarrollo es, sobre todo, un filme honesto, el filme más audazmente
honesto del Festival de Pésaro 1968. La honestidad de Alea no estriba
sólo en su rechazo a hacer un filme tendencioso, sino también en su
rechazo a hacer un filme objetivo (y la paradoja es aparente: en el
caso de Cuba, dada la fuerza de las cosas, la evidencia de los hechos,
ser objetivo probablemente equivaldría a ser "tendencioso"). En cambio,
Alea escoge el camino de la dialéctica y la sitúa en diversos niveles
estilísticos e ideológicos: subjetividad y documentalumento, memoria
y reflexión, ambigüedad y toma de conciencia, compasión y acusación,
pasado y presente, y sobre todo, el punto de vista desde el cual la
revolución es observada. Alea penetra en el interior de la revolución
-hecho histórico, político y momento sentimental- a través de un proceso
de observación-meditación que se desarrolla paralelamente a la misma,
y a la vez se coloca afuera."
Piero Spila, Cinema & Film, núm. 5-6, Roma, 1968.
"...a través de ese personaje, que en casi todos los sentidos nos inclinamos
a rechazar, podemos descubrir nuevos aspectos de la realidad que nos
rodea. A veces a través de él. Otras veces por contraste con él. Su
actitud de espectador con un mínimo de lucidez nos mantiene despierto
el sentido crítico. Al mismo tiempo sus apreciaciones, a veces hipertrofiadas
y, en todos los casos, subjetivas de la realidad, serán objeto también
de nuestra actitud crítica."
Tomás Gutiérrez Alea, "Memorias del subdesarrollo. Notas de trabajo",
en Cine Cubano # 45-46, 1968.
"Se trata
de un cine "político" que pone en entredicho esa misma categoría debido
a su propia integridad como experiencia humana. Memorias del subdesarrollo
es, hasta ahora, el intento más logrado de un cine que aspira a mostrarnos
la relación dialéctica entre contexto histórico y conciencia individual.
[...] Porque Memorias del subdesarrollo es realmente un collage cinematográfico
no sólo por su diversidad y su alcance, el eclecticismo de su técnica
o la incorporación de "testimonios" extraídos de la vida real, sino
también por su resultado, la forma en que se combinan en el filme la
realidad y la ficción, lo artificioso y lo natural para fundirse en
algo que sobrepasa y trasciende la simple suma mecánica de esos dos
elementos dispares."
Julianne Burton, Cineaste, vol. 8, núm. 1, Nueva York, 1977.
"No hay duda de que Alea -quien realizó esta película [Memorias del
subdesarrollo] en 1968, cuando tenía cuarenta años- es tan sofisticado
como un europeo. [...] Es a través de esa sutileza europea que vemos
reflejarse una revolución latinoamericana única en su clase, con una
óptica ligeramente deformada y en los equívocos términos que tal vez
resulten los más comprensibles en esta tierra del subdesarrollo. Es
un logro admirable, una de las mejores películas latinoamericanas que
se hayan visto en Nueva York (lástima que por tan poco tiempo) en los
últimos documentale años."
Vincent Canby, The New York Times, 1972.
"Memorias...
tiene clase y profundidad, y por tanto quizás no llegue a ser muy popular.
Pero sospecho que su influencia acabará extendiéndose más allá de su
público inmediato. Por lo pronto, servirá para renovar el deseo de conocer
los más recientes frutos de la cultura cubana. Tal vez los improvisados
muros de la guerra gría que hoy se alzan entre los Estados Unidos y
Cuba se hayan deteriorado tanto que basten uno o dos soplos de aire
fresco y entrañable -como este de Memorias...- para ayudar a derribarlos.
Ojalá."
Peter Schjeldahl, The New York Times, 1973.
"Es la
fuerza contenida de Memorias del subdesarrollo, así como su inesperada
aparición, lo que ha producido esa acogida de la crítica que raya en
el delirio y el éxtasis. Pero si la película no justifica las sospechas
del gobierno, tampoco merece ese tipo de reacción. [...] Lo que resulta
más ambicioso en el filme -el vínculo sutil entre la realidad política
y la experiencia personal- es lo menos logrado. En cambio, lo que realmente
importa es la brillante y fría lucidez de Gutiérrez Alea, su permanente
inquietud y su búsqueda de certidumbres, tanto en el plano político
como humano."
Jay Cocks, Times, Nueva York, 1973.
"Con más
autenticidad que Antonioni por esa misma época, con un estilo de gran
refinamiento plástico y una absoluta libertad narrativa, Alea nos muestra
la soledad y el desamparo de aquellos que deciden permanecer al margen
de la historia."
Louis Marcorelles, Le Monde, París, 1974.
"La fuerza
de este filme radica en la denuncia, por supuesto, pero también en que
muestra la dura realidad que ha de enfrentar un pueblo, el reto de una
revolución que asume la abrumadora herencia del subdesarrollo."
Bernard Bremege, Quotidien Paris, 1974.
"En el
plano formal, la realización de este filme político implica un rechazo
del distanciamiento -tan caro a Godard- entre la imagen y el espectador
Pero el análisis de esta toma de conciencia progresiva se hace más verosímil
porque se lleva a cabo sin caricaturizar a la burguesía ni imponer ideas
a rajatabla, por lo que logra trascender el plano de la provocación
y la boutade." Gilles Colpart, La Revue du Cinéma, París, 1974.
"Creo
que es una de las mejores películas de todos los tiempos y, sin duda,
la mejor que se haya hecho en América Latina. […] No conozco ninguna
otra película americana de la última década que sea a la vez tan humanamente
política y tan orgánicamente honesta."
David Elliot, Chicago Sun-Times, 1978.