Un emigrado
haitiano regresa a su aldea natal luego de trabajar varios años en Cuba.
Debe afrontar los litigios familiares y una desgracia común: la extendida
sequía arrastra a todos a la miseria. Es una historia de amor, de fetichismo
religioso, de reafirmación humanista, con el sentimiento reivindicativo
de la novela que le dio origen, Gobernadores del rocío, de Jacques Roumain.