"Un golpe
de ataúd en tierra es algo perfectamente serio", escribió Antonio Machado,
y lo es siempre que el cadáver no arrastre consigo sus documentos de
identidad en medio de un remolino burocrático, porque entonces se desata
el absurdo. Esta película es una sátira social que disfruta denunciando
un viejo mal, sus consecuencias y derivaciones, con el desenfado que
caracteriza el humor criollo y caribeño.