
Un escritor que acaba de casarse viaja a casa de unas ancianas
tías para despedirse antes de partir en viaje de novios.
Una vez allí descubre que éstas se dedican a aliviar
las penas de los hombres solitarios con... arsénico.
Los problemas aumentan cuando el hermano del escritor, convertido
en delincuente, llega a la casa...
| "Cuando me
propusieron adaptar y dirigir "Arsénico por
favor" no lo dudé. La obra de Kesselring,
que dio origen a la película de Capra, era ante
todo un soberbio divertimento. No exento de peligros.
Divertimento no es sinónimo de facilidad. De ello
damos fe todos los que nos embarcamos en el proyecto,
actores mediante. Magnífica contribución
actoral. Se trataba además de evitar la mimesis.
La película es un clásico que Cary Grant
convierte en inimitable. Es preciso emanciparse, de la
versión al escenario sin referencias nostálgicas,
y encontrar un mecanismo, cósmico y cómico,
poético y trepidante, mezcolanza de géneros,
que recree y confiera nueva vida a este cruel y encantador
juguete de antaño, poniendo de relieve su carácter
altamente venenoso por hilarante". |
La obra dirigida por Gonzalo Suárez se basa en la
obra de Broadway "Arsénico por compasión",
que a su vez está basada en la novela de Joseph Kesselring.
Esta obra teatral tuvo tanto éxito en Nueva York que
cuando el director de cine Frank Capra la vio, saltó
inmediatamente al escenario para comprar sus derechos. Un
guión así no se escribe todos los días,
nos encontramos ante la mayor cantidad de absurdos, despropósitos
y locuras que se pueden encontrar en una cinta después
de los hermanos Marx. De ahí salió la conocidísima
y magnífica película de Frank Capra, "Arsénico
por compasión" (Arsenic and old), de 1944. Su
éxito radicó en el ingenioso y fulgurante diálogo
y en la habilidad del director, pero, sin duda, la película
habría sido otra sin el genial Cary Grant que borda
el papel protagonista.
Ahora Gonzalo Suárez nos trae una nueva versión
de esta desternillante historia en la que encontraremos diferencias
notables con la película y con la obra de teatro:
En primer lugar los diálogos han sido retocados para
adaptarlos a nuestros tiempos y cultura. El vestuario, realizado
por Rosa García es muy diferente del vestuario que
pudimos ver en la película, se trata de una mezcla
de vestuario antiguo con remates inesperados y fantásticos.
Y, por último, Gonzalo Suárez ha rodado algunas
escenas interponiéndolas en el relato y gracias a las
cuales vemos detalles o escenas que pasan fuera de la vista
del espectador. En estas imágenes, de las que se pueden
ver las fotos abajo, aparece una Aitana Sánchez-Gijón
que, de modo anecdótico, se une a la obra.
Ésta es la primera vez que Gonzalo Suárez adapta
y dirige una obra de teatro (hace tiempo colaboró en
el teatro como actor). Y para ello ha elegido una obra sin
duda extraordinaria por su historia y diálogos, pero
en la que el escritor y cineasta ha incluido una visión
muy personal tanto en la versión del texto como en
la puesta en escena.
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