El principio del diablo es seducir. Síntoma inequívoco de falta de poder. Nunca están garantizados los resultados. Uno puede desplegar todos sus encantos e impartir fulgores y promesas. La víctima, frecuentemente, logra escabullirse con un desplante de virtud y el empeño ha resultado baldío. Por otra parte, hoy en día, no cotiza el alma ni en la bolsa ni en la vida. Más vale aliarse con Dios y cometer todas las tropelías en su nombre.

G. S.

  Todos los textos:
> Un día en la vida de G.Suarez
> Una noche inolvidable en la vida de G.S.
> Cuento casi sufí
> Rara normalidad
> El mordisco original
> Yo y el Diablo
> El principio del Diablo
> Cosas de Dios
> Divino designio
> La muerte alegre
> La Luna y la cacerola
> Marylin Monroe
> Un verano en la vida de G.S. y sus consecuencias
> Geométrico Raciocinio
> Ante un lago helado
> Melancolía
> Mujer entre peces
> El dragón triste