(ANTE UN LAGO HELADO EN LA NOCHE DE UN PALACIO DE VARSOVIA, A CUARENTA KILÓMETROS DE LA CIUDAD, DURANTE EL RODAJE DE "EL DETECTIVE Y LA MUERTE")

No hay nada como no estar enamorado. Es el mejor estado al que un hombre puede aspirar. Eso me sucedió una vez, junto a un lago. Y comprendí que nunca había contemplado el agua helada con tanta serenidad. El hielo compacto no permite espejismos. La noche tampoco. Ni cielo, ni nube, ni árbol, ni montaña, ni rostro propio, ni rostro de la amada reflejado. En sí mismo ensimismado, sólo lago. Agua, por fin, desligada del paisaje. Idea liberada de toda reflexión. Imagen sin mirada. Un palmo más acá de la nada. Veinte pies más allá del yo.

G. S.

  Todos los textos:
> Un día en la vida de G.Suarez
> Una noche inolvidable en la vida de G.S.
> Cuento casi sufí
> Rara normalidad
> El mordisco original
> Yo y el Diablo
> El principio del Diablo
> Cosas de Dios
> Divino designio
> La muerte alegre
> La Luna y la cacerola
> Marylin Monroe
> Un verano en la vida de G.S. y sus consecuencias
> Geométrico Raciocinio
> Ante un lago helado
> Melancolía
> Mujer entre peces
> El dragón triste