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Aída Gómez está ensayando con sus bailarinas.
El director va esbozando la coreografía, la música,
el decorado. Las ideas van tomando forma... De repente descubrimos
una silueta en una silla de ruedas... Es Herodes, Tetrarca
de Galilea. Estamos en su fiesta de cumpleaños... Herodes
quiere que su hijastra baile para él, a cualquier precio,
pero la joven se niega: solo le interesa un predicador llamado
"El Bautista". Cuando Salomé fracasa en su
intento de seducir al hombre santo, frustrada, accede por
fin al deseo de su padrastro, bailando par él un baile
hermoso, sensual e impúdico. Victorioso, Herodes se
dispone a cumplir su promesa pero la petición de la
joven le deja petrificado: Salomé quiere la cabeza
de Juan El Bautista.
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Salomé narra a través de la danza la tragedia
que se vivió hace más de dos mil años
en Galilea cuando una joven pidió como precio por su
baile la cabeza de un hombre.
Con una apuesta formal atrevida, hecha de luz y de sombras,
con la simplicidad aparente de unos decorados minimalistas,
la obra subraya la belleza formidable de una danza que reinterpreta
el flamenco confrontándolo al espíritu de algunos
de sus orígenes más antiguos. La música
original, inspirada en fuentes árabes, o pakistaníes,
en piezas religiosas occidentales como las obras de Bach,
Haendel o Telemann, con instrumentos de viento y percusiones
indias, hilvana un diálogo inesperado y electrizante
con el flamenco más depurado.
Para realizar "Salomé", Carlos Saura y Aída
Gómez se juntan para dar un nuevo impulso a un formato
cinematográfico que, desde "Bodas de Sangre"
con Antonio Gades, ha sido avalado por un amplio reconocimiento
internacional. "Salomé" de Carlos Saura,
Premio a la "Mejor Contribución Artística"
en el Festival de Montreal, es un acontecimiento para un público
internacional de aficionados, para todos los incondicionales
del flamenco, los amantes de la danza y todos los que en su
día se enamoraron de "Carmen" o de "Tango".
Para los demás, será una experiencia cinematográfica
sin duda fuera de lo común.
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Salomé: Aída
Gómez
"El Director": Pere Arquillué
Herodes: Paco Mora
Herodías: Carmen Villena
Juan Bautista: Javier Toca
Cuerpo de baile: Compañía Aída Gómez |
Guión, Escenografía
y Dirección: Carlos Saura
Argumento: Carlos Saura, Aída Gómez, José
Antonio
Coreografía: Aida Gómez, coreógrafa
Dirección de fotografía: José-Luis López-Linares
y Teo Delgado
Música: Roque Baños, conla colaboración
especial de "Tomatito"
Sonido: Jaime Barros
Montaje: Julia Juaniz
Diseño de vestuario: Pedro Moreno
Maquillaje: José Quetglas
Peluquería: Blanca Sánchez Torres
Directora de producción: Carmen Martínez
Productores ejecutivos: Antonio Saura y Saura Medrano
Productores asociados: Natacha Kucic y Antonio Hernández
"Salomé", de Carlos Saura, una producción
de Antonio Saura para Zebra Producciones
Musical de ficción, 86 min. 35 mm - 1:1.85 - video
Sony 24
Página web: www.salomebysaura.com
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Mejor Contribución
Artística en el Festival des Films du Monde, Montréal
2002
Semana Internacional de Cine de Valladolid - Selección
Oficial |
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En el tiempo en que
dirigió el Ballet Clásico Nacional, Aída
Gómez buscaba una ocasión para llevar el baile
clásico español más allá de sus
fronteras temáticas tradicionales. Quería plasmar
grandes mitos que tuvieran relación con el mundo mediterráneo
en un espectáculo que bebiera tanto de la tradición
del flamenco puro como del baile clásico español,
o de otras formas de expresión musical que tuvieran sus
raíces en la cuna de nuestra civilización
En cuanto abandonó la institución, Aída
Gómez planteó a Carlos la puesta de escena de
un ballet inspirado en el mito de Salomé. Carlos aceptó,
entusiasmado. Pero del encuentro de esos dos grandes creadores
surgió la idea de crear un ballet y a la vez, una película
de ficción.
Salomé, la película, nace, por tanto, al mismo
tiempo que el ballet, y participa de las mismas fases creativas.
En aquel momento se plantea la posibilidad de rodar los "ensayos"
que se vuelven tanto ficticios como reales. Carlos opta por
aprovechar la flexibilidad del video de alta definición
para capturar los momentos de preparación de la obra
y distinguir, mediante matices de definición y de profundidad
de los colores, los ensayos del ballet propiamente dicho, reservando
la perfección del "35 milímetros" para
la "obra acabada". Argumentalmente, ballet y película
avanzan paralelamente, y estéticamente beben de las mismas
fuentes - de hecho la filmación, caso atípico,
se hace siguiendo la cronología del guión.
La diferencia profunda entre ballet y película reside
en la dimensión adicional que cobra la película
al prescindir la misma de ser un simple testigo del evento artístico
para convertirse en juego con el espectador. La inmediatez del
ballet desaparece para convertirse en ilusión, y la magia
procede justamente de la tensión entre el medio cinematográfico
que se afirma como mirada y conjunto de elecciones, y, por otra
parte, el momento puramente artístico que trasciende
los procesos que lo hacen posible. "Salomé"
de Carlos Saura no es un ballet filmado. Es una obra cinematográfica
que coloca en un solo plano de ficción arte y artificio,
consiguiendo - pura alquimia - que el arte nazca del artificio.
Nos conmueve Aída trabajando para acercarse a Salomé,
para entender su deseo y plasmarlo en gestos. Nos conmueve Salomé,
aquella mujer que se estremece abrazando la cabeza del hombre
que deseó por encima de todo. Ambas existen, a la vez.
Acertar con la música capaz de plasmar esas ideas ha
sido un auténtico desafío. Sobre una base de ritmos
flamencos que unifica toda la composición, Roque Baños
consiguió integrar elementos de escuelas que no suelen
encontrarse: "palos" de sevillanas que se bailan como
danza clásica española - prescindiendo, eso sí,
de las castañuelas -, toques de "escuela bolera"
con sus encadenamientos de figuras históricamente inspiradas
en la música de corte francesa, tonalidades claramente
orientales, instrumentos, como los de viento, inesperados en
un contexto flamenco que se centra en cuerdas y percusión,
melodías y voces inspiradas en la música religiosa
del siglo XVII, sin olvidar por fin unas cuantas piezas puramente
flamencas gracias a la colaboración especial de uno de
los más grandes guitarristas - "tocaores" -
de flamenco de los tiempos modernos: Tomatito. Esa mezcla, igualmente
reflejada en los distintos tipos de baile que articulan el conjunto
del ballet, constituye una obra original con una entidad propia
que arraiga el mito de Salomé en la cuenca del Mediterráneo.
Pero si bien el mito sigue anclado en un mundo de pasiones "mediterráneas",
ese mundo no es de ninguna manera anecdótico. La leyenda
de Salomé puesta en escena por Carlos Saura trasciende
formalmente su supuesta "realidad" histórica
para dar a ver y oír algo de su significado universal.
La película resultante de la colaboración de Carlos,
Aida y Roque es una mezcla de ficción, documental y danza
y una indagación sobre el proceso de la creación
que recuerda los mejores momentos de Bodas de Sangre y de Carmen.
Salomé es una obra moderna, atemporal, es una Carmen
más bárbara y quizás más inocente |

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