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19/10/2005
"Todavía no me lo creo, me pregunto si todo
esto es real, si de verdad estáis aquí'',
comentó la directora en referencia a sus dos
acompañantes, Tim Robbins y Sarah Polley.
"Sabía que necesitaba a un gran actor",
explicó Coixet. "Y mencioné a Robbins,
pero sin mucha convicción''. Sin embargo, en
cuanto el actor leyó el guión aceptó
encantado encarnar a Josef, el trabajador de una plataforma
petrolífera que resulta herido en un accidente
y al que Hanna (Sarah Poley) acude a cuidar.
"Me encantó el guión y las anteriores
películas de Isabel así como las de Sarah,
sobre todo la que hicieron juntas ('Mi vida sin mí'),
y además estaba buscando un papel como éste.
Me gustó la idea de dos personas heridas que
se atraen mutuamente y descubren el amor".
Por su parte, para la preparación de su complicado
personaje, Sara Polley viajó a Copenhague al
Consejo Internacional de Rehabilitación para
las Víctimas de la Tortura (IRCT), con el fin
de estudiar de primera mano los efectos de las torturas
en las personas. "Trabajamos con psiquiatras sobre
todo en los movimientos de personas que han sufrido
esta experiencia", señaló la actriz.
Por eso, la película está repleta de detalles
tomados de personas reales.
Campos de concentración
Isabel Coixet, que se declaró admiradora de Mike
Leigh, Aki Kaurismaki, Wong Kar Wai y del mismo Tim
Robbins como director -además de como actor-,
y reconoció que el film 'El dulce porvenir' de
Atom Egoyan fue el primer detonante de 'La vida secreta
de las palabras', explicó más detenidamente
el origen de su filme: "De pequeña, desde
que mi padre me habló de ellos cuando yo tenía
diez años, me obsesioné con los campos
de concentración. Ante todo lo que me interesaba
era saber cómo alguien sobrevive a algo así.
Como cineasta, lo único que puedo hacer es ayudar
a la gente que ayuda", explicó en relación
a la aparición del IRCT en la película.
En ese sentido, califica a su película como
"un cuento de hadas. Lo único que se me
ocurre para que alguien pueda sobrevivir a este sufrimiento
es el amor. Soy una persona muy pesimista pero con mucho
sentido del humor. El humor es lo que nos salva de meter
la cabeza en el horno", afirmó. Y añadió
que no se siente capacitada para hacer una comedia,
"el género más difícil, sin
duda", y que por eso pone de vez en cuando unas
líneas de humor en sus historias tristes. Pero
no lo hace conscientemente, para relajar las escenas,
sino porque realmente le apetece.
Para rodar 'La vida secreta de las palabras'', que
se estrena en España este viernes 21 de octubre,
la realizadora catalana cuenta una vez más con
el apoyo de la productora El Deseo de Pedro y Agustín
Almodóvar.
Fotos: Ana Bolívar |